domingo, 16 de julio de 2017

Agridulce viaje de Felipe y Letizia a la Corte inglesa / Eduardo Álvarez *


Destaca el refranero que segundas partes nunca fueron buenas, pero que a la tercera va la vencida. No lo tenían fácil los Reyes para lograr los objetivos deseados en su importante viaje de Estado al Reino Unido, pospuesto hasta en dos ocasiones. Y, antes que nada, porque ha estado marcado por tanto retraso. 

La visita a la Corte de San Jaime era la más deseada por Don Felipe desde su proclamación por evidentes razones simbólicas. Isabel II no es sólo la decana de la realeza europea, sino que, a sus 91 años, encarna como ningún otro soberano del mundo todos los atributos de la Monarquía parlamentaria, institución que, pese a su sólido anclaje en la tradición, ha sufrido un camaleónico proceso de transformación y adaptación desde la segunda mitad del siglo XX. De ahí que en Zarzuela anunciaran con júbilo a finales de 2015 la invitación cursada por la monarca británica a los Reyes para que realizaran en la primavera siguiente uno de los únicos dos viajes de Estado que cada año, invariablemente, protagoniza Isabel II como anfitriona. El reinado de Felipe VI estaba empezando. Poco a poco se iban dejando atrás los annus horribilis para la Corona, que necesitaba un chute de revitalización y espectacular boato.

Más importante aún. Por aquellos días -no lo olvidemos- Cameron todavía no había convocado el referéndum del Brexit. Se especulaba sin cesar sobre la consulta, cierto. Pero en realidad nadie -el Gobierno británico a la cabeza- creía que Londres se pudiera divorciar de Bruselas. Lo del Brexit sonaba a órdago, a uno de tantos chantajes del Reino Unido a la UE para conseguir prebendas. Nada más. Y, en aquel contexto, el viaje de nuestros Reyes a Gran Bretaña se antojaba ideal. Una nutrida representación de empresarios -igual que ha ocurrido esta semana- les acompañaría para tratar de suscribir acuerdos comerciales, subidos a la cresta de la ola de la recuperación económica. Y los Reyes se dedicarían a vender el spanish power, poniendo el acento en la importancia de nuestra cultura y en la riqueza del español. Ya estaban en marcha varios actos en los que los Windsor y los Borbón iban a celebrar por todo lo alto el cuarto centenario de la muerte de Cervantes y Shakespeare. Casi nada.

El desgobierno en España, con una parálisis política de casi un año, arruinó aquel viaje, la primera intentona. Un fallo garrafal del Ejecutivo en funciones de Rajoy que, junto a otros gestos de desdén hacia Don Felipe aquellos meses, molestaron mucho en Zarzuela.

Cuando al fin los Reyes han podido viajar al Reino Unido, todo ha transcurrido en un clima de incertidumbre e inestabilidad por el Brexit y por la situación de debilidad en la que se encuentra el Gobierno de May tras su mal calculado adelanto electoral que obligó a posponer por segunda vez el periplo de nuestros monarcas. En este contexto, los españoles poco margen de maniobra tenían. 

Los viajes de Estado, máxima expresión en las relaciones bilaterales entre naciones, se preparan durante muchos meses y conllevan una gran labor de fontanería previa para que sirvan como marco de la firma de importantes acuerdos políticos de todo tipo. Ahora eso resultaba impensable. De hecho, esta visita de Estado corría el riesgo de convertirse en una trampa. España, como cualquier otro miembro de la UE, no puede en estos momentos negociar casi nada por su cuenta y riesgo, de forma unilateral, con Londres. Es Bruselas, exclusivamente, la que debe hablar en nombre de los Veintisiete, cuidándose de evitar fisuras en el club comunitario, como ya quisiera el Gobierno de May.

Por ello, el viaje de Estado en estas fechas estaba condenado a ser sobre todo protocolario. Que no es poco, ojo. Isabel II lo sabía bien. Y ha vuelto a echar una mano a sus familiares Borbón. Consciente de la necesidad de gestos que pudieran interpretarse como deferencia hacia España, no dudó en reclutar a toda la familia real -duques de Cambridge y príncipe Enrique incluidos- para el banquete de gala en Buckingham. La pena es que ya ni quedaba a mano un centenario como el de Cervantes y Shakespeare para que al menos la visita hubiera gozado de mayor peso cultural.

Así las cosas, Don Felipe estaba obligado a que su discurso en Westminster tuviera más carga política de la que la diplomacia recomendaría. Y acertó con sus apelaciones serenas pero firmes a buscar con «determinación» una solución para el contencioso gibraltareño. A no pocos tories les escocieron sus palabras. Y -eso es lo malo, sí- Gibraltar se ha convertido en la única sustancia de las poco abundantes crónicas del viaje en la prensa anglosajona. Pero a falta de otros argumentos que, por lo expuesto, no cabía esperar del viaje, Don Felipe debía exprimir su rol de jefe de Estado asumiendo el riesgo. 

Por último, y no menos importante, se ha producido la consagración exterior de la Reina Letizia. Se equivocan quienes creen que la admiración hacia su estilo es una frivolidad fatua. En su papel de embajadores, los Reyes venden imagen y marca España, algo fundamental. Doña Letizia lo sabe bien. Zarzuela debiera dotar al fin de una verdadera agenda a la Reina, y empezar a explotar su papel en el exterior, tal como hacen las consortes de casi todas la monarquías de nuestro entorno.


(*) Periodista




Marivent cierra sus jardines por dos meses tras recibir a 36.380 visitantes


PALMA.- Los jardines del palacio de Marivent se cierran al público desde hoy hasta el 15 de septiembre después de dos meses y medio abiertos por primera vez a los visitantes, periodo en el que han acudido a conocerlos 36.380 personas.

El Govern balear ha recordado que, de acuerdo la Casa del Rey, los jardines del palacio podrían visitarse durante todo el año a excepción de dos meses en verano y quince días en torno a la Semana Santa, periodos en los que miembros de la Familia Real suelen pasar unos días en Marivent.
La consellera balear de Presidencia, Pilar Costa, ha destacado en un comunicado que la apertura al público de los jardines de la residencia real se ha producido "con total normalidad y sin ningún tipo de incidente".
Costa ha celebrado la buena coordinación entre la Casa Real y el Govern para facilitar las visitas, que se han llevado a cabo de 9.00 a 20.00 horas, mientras que a partir del próximo 30 de septiembre y hasta el 1 de mayo los jardines se cerrarán a las 16.30 horas.
La apertura de parte del espacio exterior de la residencia estival de los Reyes era un compromiso que los partidos de izquierdas que respaldan al Govern balear incluyeron en su pacto de gobernabilidad y que se materializó gracias a un acuerdo con la Casa del Rey.
Los jardines, que ocupan una superficie de 9.155 metros cuadrados, acogen una exposición permanente de doce esculturas de bronce de Joan Miró cedidas al Govern balear por la familia del artista, cuyo museo se encuentra en el mismo barrio de Cala Mayor.
La consellera Costa ha destacado que la presencia de las esculturas de Miró "ha dado aún más valor y atractivo a las visitas" a Marivent.

sábado, 15 de julio de 2017

Felipe VI elogia a Oxford por contribuir a “modelar el alma de Europa”


OXFORD.- El Rey Felipe VI elogió este viernes a Oxford por contribuir a "modelar el alma de Europa" y atraer talentos extranjeros y animó a no descuidar la internacionalización de las universidades, porque la colaboración científica y "la libre circulación del talento" están en su propia esencia.

Felipe VI y la Reina Letizia completaron su primer viaje de Estado al Reino Unido con una visita a la Universidad de Oxford que incluyó un recorrido por la Weston Library para conocer algunas joyas bibliográficas españolas y un almuerzo en el Divinity College, ofrecido por el rector, Christophen Patten.
Ante casi un centenar de catedráticos y profesores, el monarca subrayó que la Universidad está “obligada a detectar los problemas” que aquejan a las sociedades europeas “incluso antes que la clase política” y “a proponer soluciones basadas en la experimentación y el conocimiento”.
“Ninguna universidad puede ser ajena” a fenómenos como el cambio climático, “la brecha tecnológica y económica entre los países del norte y del sur, las guerras y sus causas, la intolerancia” o “las migraciones”, recalcó el Rey, antes de añadir: “Si la universidad desconoce o ignora estos fenómenos o no los pone al frente de su hacer, se resentirán nuestras sociedades y nuestras democracias”.
“Y en tiempos de incertidumbre como los que vivimos, esta vocación moral de la universidad es más importante que nunca para luchar contra fenómenos como la xenofobia, el racismo o la desigualdad”, advirtió.
En este contexto, argumentó que el carácter social y de servicio público impone a las universidades “el deber de contribuir” a fortalecer principios comunes a las sociedades occidentales como “la libertad, la igualdad de oportunidades y de género, la tolerancia, la solidaridad y la cooperación al desarrollo, la paz y el valor de la diversidad”.
“Solo si la Universidad mantiene y desarrolla con políticas activas estos principios, podremos tener sociedades, no solo ricas, sino además justas, formadas por individuos no solo capacitados técnicamente, sino con valores morales que les permitan un liderazgo social responsable”, concluyó su reflexión.
Tras recordar que Oxford fue lugar de formación de “innumerables estadistas y hombres de letras de Gran Bretaña” y también escenario del saber de “españoles de talla global como Luis Vives o Blanco White”, valoró el “fructífero diálogo” de este centro con el resto de las universidades más antiguas de Europa, entre ellas la de Salamanca.
Este diálogo aportó “todo un sistema de valores sin los cuales Occidente no sería hoy lo que es”, con principios como “la libertad de expresión y de cátedra, la autonomía académica, la investigación y publicación generosa de sus resultados” y, de modo más reciente, “la igualdad de oportunidades”, ideales que hoy son en buena parte responsables del progreso de las sociedades más avanzadas.
En otro momento de su discurso, resaltó que las universidades están obligadas a “atraer talento”, un “objetivo primordial” que deben llevar a cabo mediante un “diálogo constructivo” con poderes públicos y privados, sobre la base de que “el conocimiento se comparte con alumnos de todo el mundo”.
En este punto, señaló que entre los países que más comparten sus estudios y avances científicos figuran España y el Reino Unido, nación que a su vez es “un ejemplo de red de universidades globales”, ya que el 28 por ciento de su profesorado es extranjero y el 16 por ciento procede de la UE.

La Reina Isabel despide a los Reyes de España en Buckingham


LONDRES.- La Reina Isabel II y Felipe de Edimburgo han despedido este viernes a los Reyes Felipe y Letizia en el Palacio de Buckinhgam, donde han estado alojados los dos últimos días. Los monarcas terminaron su viaje de Estado a Reino Unido con una visita al Instituto Francis Crick de investigación biomédica y un desplazamiento a la Universidad de Oxford.

Letizia llevaba una falda de color rosa pálido y una blusa blanca, mientras que Isabel II iba con un vestido verde y su inseparable cartera negra.
Los monarcas de ambos países se han despedido con dos besos en la mejilla y con gestos de afecto, y han mantenido una breve conversación instantes antes de que Felipe y Letizia se subieran al coche que les desplazará al Instituto Francis Crick.
En la visita al Instituto, inaugurado en 2016 y que dirige el Nobel de Medicina Paul Nurse, estuvieron acompañados por el Duque de York. Allí visitaron los laboratorios de genómica regulatoria y del ciclo celular y se reunieron con empleados y científicos españoles. En el centro hay 67 españoles trabajando de los que 62 son investigadores y cinco trabajan como personal administrativo.
Posteriormente concedieron una audiencia a una representación de la Sociedad de Científicos Españoles en el Reino Unido (CERU), fundada en 2012 y que cuenta con más de 600 miembros.
Por último, los Reyes viajaron a Oxford, la universidad de habla inglesa más antigua del mundo, donde en 1986 Juan Carlos I recibió un doctorado Honoris Causa en Derecho Civil y anunció la creación de una cátedra española en Exeter College, con el nombre de la Reina Sofía, dedicada al estudio de la literatura española moderna y contemporánea.

jueves, 13 de julio de 2017

El rey Felipe VI admite la inquietud por el Brexit en empresas e inmigrantes


LONDRES.- Felipe VI de España se refirió este jueves a la incertidumbre que el Brexit ha creado en las empresas y ciudades españoles, y abogó por despejarla cuanto antes para mantener el ritmo de las relaciones bilaterales.

"No podemos negar que el escenario generado por la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea ha creado incertidumbre y dudas en nuestras grandes empresas y especialmente en las PYMEs" (pequeñas y medianas empresas), dijo el rey en un foro empresarial hispano-británico celebrado en Mansion House, en la City de Londres.
"Debemos asegurarnos que las negociaciones en curso reduzcan al mínimo dicha incertidumbre. Es de suma importancia que nuestro futuro marco de relaciones establezca las condiciones de una relación económica y comercial más estrecha intentando minimizar futuros obstáculos y barreras", añadió.
"Nuestro compromiso mutuo en favor de la apertura al comercio y a la inversión debe reafirmarse", sentenció el monarca.
El Reino Unido es el primer destino de las inversiones españolas en Europa. En sectores como la banca, España es el segundo inversor mundial, por detrás solamente de Estados Unidos.
Las inversiones españolas en el Reino Unido superaron los 82.000 millones de euros en 2015. Las exportaciones españolas al Reino Unido ascendieron a 28.000 millones de euros ese mismo año, y las británicas a España fueron de 16.700 millones de euros. 
Además, el Reino Unido fue el segundo país inversor en España y representa el 12% del total de inversiones extranjeras recibidas. "Esas inversiones generaron unos 110.000 empleos directos en España, donde están establecidas cerca de 1.000 empresas británicas", dijo el rey.
Al foro empresarial acudieron representantes de las principales empresas españolas con intereses en el Reino Unido, como los bancos Santander y Sabadell, Inditex (Zara), Ferrovial -que acaba de participar en la construcción de la nueva línea de metro de Londres- o AENA, el gestor de los aeropuertos españoles, principal accionista del de Luton, en la capital británica.

Luego, en un discurso ofrecido a la comunidad española en la embajada de este país, el monarca pidió "certidumbre" para los más de 100.000 españoles que viven en el Reino Unido.
"Confiamos en que el acuerdo de retirada del Reino Unido de la UE (...) os dé pronto la necesaria certidumbre que os permita continuar con tranquilidad y confianza vuestras vidas", dijo el monarca.
Hay casi 300.000 británicos en España, muchos jubilados que dependen de la libre asistencia médica europea, y 116.000 españoles en el Reino Unido, trabajadores, principalmente.
"Sabemos que muchos de vosotros deseáis permanecer en el Reino Unido tras la salida de éste de la Unión Europea, continuando con vuestros trabajos y vuestra forma de vida, iniciada cuando no se cernían sombras de incertidumbre sobre el futuro", explicó.
"Queremos animar de nuevo aquí a los Gobiernos de España y del Reino Unido a trabajar para que ello pueda ser así", sentenció el monarca en la segunda jornada de su visita de Estado, que concluirá el viernes.

Antes de la recepción en la embajada, el rey y la reina, Letizia, visitaron la abadía de Westminster, donde depositaron un ramo de flores en la tumba del soldado desconocido y vieron la tumba de Leonor de Castilla, la esposa española del rey medieval inglés Eduardo I.
Dejada ya atrás la polémica por Gibraltar del miércoles, tras el discurso del rey en el Parlamento en el que reclamó diálogo para solucionar el contencioso, la primera ministra británica, Theresa May almorzó con el monarca.
Respondiendo a la demanda de Felipe VI sobre los españoles, May dijo: "Hemos convertido en una prioridad de las negociaciones el estatus de los españoles y el resto de los ciudadanos de la UE en el Reino Unido".
Al mismo tiempo, advirtió que ese estatus será "parte de un acuerdo recíproco que proporcione la misma seguridad a los ciudadanos británicos que viven en España y otros países de la UE".

El Rey reclama seguridad sin trabas para las empresas españolas tras el "brexit"


LONDRES.- Felipe VI reclamó hoy seguridad tras el "brexit" tanto para los ciudadanos como para las empresas españolas establecidas en el Reino Unido, de modo que las actuales negociaciones avancen hacia un resultado que minimice las incertidumbres y el riesgo de obstáculos en la relación bilateral.

La segunda jornada de la primera visita de Estado al Reino Unido de unos Reyes de España en 31 años adoptó un carácter marcadamente económico y comenzó en Mansion House, la residencia oficial del jefe de la City, en el corazón financiero de Londres, donde el Rey presidió un encuentro empresarial que reunió a dos centenares de altos directivos españoles y británicos.
El ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis, y los secretarios de Estado de Comercio de ambos países intervinieron en este foro, en el que el Rey instó a asegurar que las negociaciones para la salida británica de la UE reduzcan "al mínimo" las incertidumbres y dudas generadas entre las empresas españolas, especialmente las de pequeño y mediano tamaño (pymes).
En este sentido, consideró "extremadamente importante" que el nuevo marco de relaciones bilaterales garantice condiciones para una estrecha cooperación económica y comercial que minimice futuros obstáculos y barreras, antes de insistir en que el compromiso común a favor de la apertura de mercados y la inversión "debe continuar".
Además de urgir a autoridades y empresarios británicos a seguir adelante en su apuesta por la apertura de mercados, se declaró convencido de que aún queda un amplio margen de mejora en la cooperación económica, después de recordar que el Reino Unido es el tercer mercado de exportación para España y el primer destino de sus inversiones.
Durante 2016, España fue incluso el mayor inversor en este mercado, con operaciones en los más variados sectores, entre los que destacó el de infraestructuras por sus proyectos para la construcción de túneles ferroviarios en Londres y la inminente inauguración del puente Queens Ferry Crossing, que se convertirá en el más largo del mundo entre los sustentados por tres torres.
Energías renovables, biotecnología, salud y ciudades inteligentes figuran por su parte entre las áreas punteras del mercado español atractivas para el Reino Unido, segundo inversor en España, donde el capital británico genera 110.000 empleos directos.
Los máximos directivos de Telefónica, Santander, Iberdrola, Banco Sabadell, Ferrovial, Inditex y Gestamp participaron en este foro, ante el que la secretaria de Estado de Comercio, María Luisa Poncela, garantizó una actitud "abierta" y "constructiva" de España en las negociaciones para otorgar el mejor trato a las inversiones británicas y evitar "daños innecesarios" en la relación económica.
Dastis apostó igualmente por una cooperación creciente, pese al "brexit", abierta a operaciones conjuntas en terceros países de América y Asia, mientras que el secretario de Estado británico de Comercio, Liam Fox, también abogó por asegurar juntos una relación cada vez más estrecha y elogió las últimas inversiones de CAF en Gales y las de AENA en el aeropuerto de Luton.
En declaraciones a los periodistas, el presidente de la patronal española CEOE, Juan Rosell, llegó incluso a apuntar que la salida británica de la UE podría ser "reversible", porque "en política todo es posible", y en el mismo sentido se pronunció el presidente de la Cámara de Comercio de España, Jose Luis Bonet, quien matizó no obstante que sería "a la larga, porque estas cosas son complejas".
El alcalde de la City, Andrew Parmley, que ejerció como anfitrión de este foro, ofrece esta noche en Guildhall, la sede de la City of London Corporation, una cena en honor de los Reyes para unos 600 invitados, fundamentalmente empresarios y financieros británicos, con la que se cierra una jornada en la que el Rey se ha reunido además en un almuerzo con la primera ministra, Theresa May.

El Rey expresa a los residentes españoles en Reino Unido su apoyo ante la negociación del "brexit"


LONDRES.- Felipe VI expresó hoy su afecto, admiración y respeto por los españoles que residen en el Reino Unido, ante quienes confió en que el acuerdo para el "brexit" les dé pronto "la necesaria certidumbre" que les permita continuar con sus trabajos y su forma de vida en este país.

Ante los cerca de 500 compatriotas que acudieron a la residencia de la embajada de España en representación de los 300.000 españoles que viven en el Reino Unido -unos 130.000 registrados oficialmente-, el Rey dedicó también un mensaje de recuerdo a las víctimas de los atentados que ha sufrido este país en los últimos tiempos.
"Hoy no estamos todos. Faltan especialmente dos de nosotros: Aysha Frade e Ignacio Echeverría, cuyas vidas fueron segadas cruelmente, junto a ciudadanos británicos y de otros países, por el cobarde terrorismo en los últimos meses", fueron las primeras palabras de Felipe de Borbón, acompañado de la Reina Letizia.
Tras argumentar que la muerte de ambos en el Reino Unido prueba que el fenómeno terrorista no tiene fronteras y que nadie está fuera de su alcance, el monarca recalcó: "La cooperación en la lucha contra el terrorismo es más necesaria que nunca para defender nuestros derechos y nuestros valores".
"Siempre recordaremos la generosidad y el heroísmo de Ignacio, que, valientemente, puso su propia vida en peligro -y la perdió, trágicamente- tratando de salvar las de otras personas", continuó el Rey, antes de añadir: "A los dos les tendremos siempre en nuestro corazón", al igual que "a todas las víctimas del terrorismo".
En su nombre y en el de su esposa, recalcó asimismo que ambos se sienten muy próximos a todos los españoles residentes en el Reino Unido, conscientes de que muchos de ellos llegaron a este país ante el "panorama laboral incierto" que vivían en España, "para explorar caminos alternativos de realización personal y profesional".
Otros fueron acogidos o descienden de los acogidos durante la Guerra Civil o los años cincuenta y sesenta, a los que se sumaron, en los últimos años, quienes se establecieron en este país para contribuir con su "esfuerzo y creatividad" a un amplio espectro de actividades en los ámbitos científico, financiero, cultural, sanitario, educativo o deportivo.
En este punto, se dirigió a los compatriotas que decidieron instalarse en el Reino Unido como consecuencia de la crisis para manifestar "admiración" y "respeto" por su "entereza" y "esfuerzo" ante las dificultades.
"Sabemos que muchos de vosotros deseáis permanecer en el Reino Unido" tras su salida de la UE, "continuando con vuestros trabajos y vuestra forma de vida, iniciada cuando no se cernían sombras de incertidumbre sobre el futuro", precisó.
Confió por tanto en que el acuerdo del "brexit" les dé pronto "la necesaria certidumbre" que les permita "continuar con tranquilidad y confianza" sus vidas en este país e insistió: "Queremos animar de nuevo aquí a los Gobiernos de España y el Reino Unido a trabajar para que ello pueda ser así".
"Comprendemos, compartimos y apoyamos vuestros deseos de que las sociedades de nuestros dos países crezcan y se desarrollen en un ámbito de libertad, tolerancia y prosperidad, sin que se erijan obstáculos que impidan llevar a cabo vuestros proyectos personales y profesionales", concluyó su reflexión Felipe VI.

May traslada a Felipe VI su interés por forjar nuevas relaciones tras el Brexit


LONDRES.- La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, trasladó hoy a Felipe VI su interés por establecer una "nueva, sólida y especial" relación con la Unión Europea (UE) cuando el Reino Unido abandone al bloque comunitario.

Ambos líderes compartieron hoy un almuerzo en la residencia y despacho oficial de Downing Street, durante el que abordaron una serie de asuntos de interés global y bilateral, explicó en un comunicado un portavoz de May.
Además de forjar esa nueva relación con "la UE en su conjunto", la líder británica también se comprometió a reforzar los "lazos bilaterales entre nuestros dos países", tras la separación de Londres con Bruselas, conocida como el "brexit".
May destacó durante este encuentro "la importancia de la inversión española" en el Reino Unido, una prueba de la "fortaleza de nuestras relaciones comerciales".
Según el portavoz, ambos dirigentes coincidieron en la necesidad de defender los principios del libre comercio, al tiempo que resaltaron "la importancia" de su "estrecha cooperación en materia de seguridad y terrorismo".
May reiteró que entre sus prioridades de cara a la negociaciones que mantiene con Bruselas sobre los términos del "brexit", figura la salvaguarda del "estatus de los españoles y otros ciudadanos" comunitarios en el Reino Unido.
Esta cuestión, agregó, deberá formar parte de "un acuerdo recíproco" que también ofrezca las mismas garantías a los ciudadanos británicos que "residan en España y en otros países de la UE".


La primera ministra también aprovechó su reunión con Felipe VI para recordar "el heroísmo" del joven español Ignacio Echeverría, quien fue asesinado el pasado mes en el atentado terrorista ocurrido en el Puente de Londres, "cuando acudió a ayudar a alguien que estaba siendo atacado".
Antes de la llegada a Downing Street del monarca, que realiza con la Reina Letizia una visita de Estado de tres días al Reino Unido, la jefa del Gobierno había destacado la "firme amistad" y "el histórico vínculo" que une a los dos países.
El almuerzo con May fue el penúltimo acto de la agenda de hoy, que se cerrará esta noche con un banquete ofrecido por el alcalde de la City de Londres en honor de los Reyes.
Previamente, Felipe VI asistió a un encuentro de empresarios hispano-británicos y visitó, junto con la Reina, la abadía de Westminster, además de reunirse con la colectividad española en la embajada de España en Londres.

May dice que la relación con España seguirá "creciendo"


LONDRES.- La primera ministra británica, Theresa May, se ha comprometido a que la relación con España siga "creciendo en éxitos" tras la salida de Reino Unido de la UE, en un comunicado difundido por Downing Street antes de su encuentro con el Rey Felipe VI.

"Está visita de Estado es una oportunidad para celebrar el vínculo histórico entre nuestros dos países y nuestros ciudadanos. Somos amigos sólidos y esperamos ver cómo nuestra asociación crece en éxitos en los próximos años", ha dicho May.
La primera ministra ha rendido homenaje a Ignacio Echeverría, que murió en los atentados del pasado 3 de junio en Londres y ha destacado que España y Reino Unido trabajan estrechamente por la seguridad y prosperidad de sus ciudadanos, incluyendo la cooperación militar y judicial para combatir el terrorismo. 
"Nuestras relaciones se remontan más de 500 años atrás y cuando dejemos la UE queremos seguir siendo buenos amigos y vecinos de Europa y construir una asociación nueva y positiva con cada uno de sus Estados miembros".
Poco antes de que comience el encuentro empresarial hispano británico con motivo de la visita de Estado, también ha puesto en valor las inversiones de empresas españolas en Reino Unido, que es el primer destino inversor de España en Europa. 
La escala de esas inversiones, ha dicho, "demuestra que España sigue confiando en la fuerza de la economía británica" y que los dos países "pueden mantener y lo harán la relación más estrecha posible".
Por otra parte el Gobierno británico ha recordado este jueves que la soberanía de Gibraltar no está en discusión, en línea con lo que han expresado "repetida y abrumadoramente los gibraltareños", que "desean seguir bajo soberanía británica".
El Ejecutivo británico se ha expresado así a través de un comunicado de un portavoz, después de que el Rey Felipe VI, en su discurso ante el Parlamento británico, apostase este miércoles por el diálogo entre los dos gobiernos como fórmula para encontrar una solución aceptable para todas las partes.
"Saludamos las amables palabras del Rey en las que reiteró la amistad de nuestros dos países. Tal como dijo, Reino Unido y España disfrutan de una relación increíblemente sólida", dice el comunicado.
"Gibraltar es un asunto en el que no coincidimos, nuestra posición es clara: la soberanía de Gibraltar no está en discusión. Su gente ha expresado repetida y abrumadoramente su deseo de permanecer bajo soberanía británica y lo respetaremos", añade.
Además, el portavoz insiste en el deseo británico de que, una vez que Reino Unido salga de la UE, el acuerdo de salida "funcione para Gibraltar", aunque las orientaciones de negociación aprobadas por la UE señalan que para que cualquier disposición se aplique al Peñón tiene que ser con un acuerdo de España y Reino Unido.
"En nuestra salida de la UE estamos comprometidos a trabajar con nuestros socios en garantizar un acuerdo que funcione para Reino Unido y la UE y sus miembros, incluido España. Ese acuerdo debe servir también para Gibraltar", finaliza el texto.

Felipe VI reclama en el Parlamento británico "esfuerzo" y "diálogo" por Gibraltar


LONDRES.- El rey Felipe VI de España reclamó al gobierno británico "esfuerzo" y "diálogo" para solucionar el contencioso sobre la soberanía de Gibraltar, durante un discurso el miércoles ante ambas cámaras del Parlamento británico.

"Estoy seguro de que esa determinación para superar diferencias se redoblará en el caso de Gibraltar, y confío plenamente en que el diálogo necesario y el esfuerzo de nuestros Gobiernos conseguirán avanzar en la búsqueda de fórmulas satisfactorias para todos", dijo Felipe VI en la Galería Real de la Cámara de los Lores.
El monarca recordó que en "en esa historia tan rica y fructífera" de las relaciones hispano-británicas "ha habido distanciamientos, rivalidades y enfrentamientos, pero gracias al trabajo y la determinación de nuestros Gobiernos, autoridades y ciudadanos, han quedado atrás como hechos del pasado".
Felipe VI pronunció su discurso para ambas cámaras del Parlamento en el primer día de la visita de Estado del monarca y su esposa Letizia, que se prolongará hasta el viernes.
Poco antes del discurso, en un debate en la Cámara de los Comunes, Damian Green, miembro del gobierno, dijo que "la posición del gobierno sobre Gibraltar no ha cambiado, y la primacía de los deseos de sus habitantes, que quieren mayoritariamente seguir siendo británicos, será respetada por el gobierno".
Se había rumoreado que algunos diputados pensaban abandonar la sala si salía el tema, pero nadie lo hizo.
Felipe VI almorzará con la primera ministra Theresa May, pero una fuente del gobierno británico dijo que era poco probable que se abordase el tema de Gibraltar: "hay un primer ministro español con el que la primera ministra discute esas cosas", afirmó.
Fabián Picardo, jefe del gobierno del enclave británico, respondió al discurso del rey estimando que corresponde "a un tiempo en que los gobiernos de Madrid y Londres tomaban decisiones ignorando al pueblo de Gibraltar".
"Su referencia a los dos gobiernos es desafortunada, aquí hay tres gobiernos", aseguró el dirigente del enclave, recordando que hubo dos referéndums en que los gibraltareños votaron casi unánimemente a favor de seguir ligados a Londres.
El padre del rey, Juan Carlos II, también mencionó Gibraltar en su visita de Estado de 1986, cuando dijo que era "lo único que nos separa".
- Altos honores y banquete real -
Las relaciones hispano-británicas prosperarán al margen de los desacuerdos y los desafíos venideros, dijo la reina Isabel en el brindis del banquete en el palacio de Buckingham el miércoles por la noche.
En el acto que cierra la primera jornada de la visita de Estado del rey de España, la reina dijo: "es inevitable que haya asuntos en los que no coincidamos", en referencia a Gibraltar.
Pese a ello, aseguró, las relaciones bilaterales "prosperarán" porque "nuestros pueblos están más entrelazados que nunca".
Por su parte, Felipe VI recordó que "miles de británicos se han instalado en España, y miles de españoles lo han hecho en Gran Bretaña, y de este modo han convertido nuestros respectivos países en sus hogares, creando vínculos afectivos muy profundos".
La reina llevaba un vestido blanco bordado de piedras preciosas y la reina Letizia de España un vestido rojo, ambas con tiaras de gemas, mientras que Felipe de Edimburgo y el rey de España vestían chaqués oscuros y camisas blancas.
En el menú del banquete, de primero trucha asalmonada hervida con hinojo, en salsa de vino blanco, seguido de medallón de ternera escocesa con tuétano y trufas en salsa de Madeira, acompañado de fondant de patatas, calabacines verdes y amarillos, alubias verdes, rábanos salteados y ensalada de apio.
De postre, tarta de chocolate y frambuesas y una selección de fruta de temporada.
Todo ello regado con vino tinto español, Ribera del Duero, un rosado inglés, de Cornualles, un blanco francés, de Borgoña, y vino de Madeira para los postres.
Felipe VI llegó este miércoles al mediodía al palacio de Buckingham acompañado de Isabel II de Inglaterra, su anfitriona.
En una carroza descubierta tirada por caballos grises, como manda la tradición tratándose de la monarca inglesa, Isabel II, vestida de fucsia, y Felipe VI, de traje oscuro, recorrieron el Mall, la larga avenida que conduce hasta el palacio.
Se trata de una reunión de familia, porque ambas casas reales están emparentadas. Felipe VI de España es chozno -hijo de tataranietos- de la reina Victoria de Inglaterra, e Isabel II es tataranieta, lo que hace que ambos monarcas sean primos distantes.
La primera visita de Estado de un monarca español fue en 1554, cuando Felipe II vino para casarse con María Tudor, hija de Enrique VIII. La segunda de produjo en 1905, en la que Alfonso XIII conoció a la que sería su esposa, Victoria Eugenia.

Felipe VI confía en un acuerdo con Reino Unido sobre Gibraltar


LONDRES.- El rey Felipe VI dijo el miércoles que confiaba en que España y Reino Unido puedan lograr un acuerdo aceptable en el futuro sobre Gibraltar, un territorio en manos británicas que reclama el Estado español. 

En un discurso ante ambas cámaras del Parlamento en Londres, Felipe VI dijo que ambos países habían superado "distanciamientos, rivalidades y disputas" en el pasado.
"Estoy seguro de que esta resolución para superar nuestras diferencias será incluso mayor en el caso de Gibraltar, y confío en que a través del necesario diálogo y esfuerzo nuestros dos gobiernos podrán trabajar en pos de acuerdos que sean aceptables para todos los implicados", dijo.

Los reyes de España visitan Reino Unido para estrechar lazos antes del Brexit


LONDRES.- Los reyes de España iniciaron este miércoles con toda pompa y boato una visita de Estado a Reino Unido para estrechar lazos que se han tensado por cuestiones como el futuro de Gibraltar tras el Brexit. 

Felipe y Letizia se alojarán en el palacio de Buckingham durante una visita que se ha pospuesto dos veces, una por la incertidumbre política en España en 2016 y luego por la convocatoria de elecciones anticipadas en Reino Unido en junio.
Acordada antes de que Reino Unido votara a favor de abandonar la Unión Europea en junio del año pasado, la visita de Estado de tres días, la primera en 31 años, se produce meses después de un nuevo enfrentamiento por Gibraltar, el enclave que los británicos tienen en el sur de España desde 1704. En España viven más de 300.000 británicos.
La UE y Reino Unido aún tienen que acordar las garantías para los ciudadanos comunitarios que viven en el archipiélago y los expatriados británicos residentes en otros países de la UE.
Los reyes de España tuvieron un almuerzo privado en Buckingham Palace el miércoles con la reina Isabel y su marido, el príncipe Felipe, un té vespertino en Clarence House, la residencia londinense del príncipe de Gales, y un banquete de Estado.
Felipe, que durante un discurso ante las Naciones Unidas invitó a Reino Unido a poner fin al "anacronismo colonial" de Gibraltar, se dirigió también a ambas cámaras del Parlamento el miércoles y se reunirá con May en Downing Street este jueves.
El futuro de Gibraltar, con una población de 30.000 personas, será probablemente un punto importante de contención en las conversaciones del Brexit. La UE molestó a Reino Unido y a Gibraltar en abril al sugerir que España tendría derecho de veto sobre la relación del territorio con el bloque después del Brexit.

martes, 11 de julio de 2017

Los Reyes de España llegaron a Londres para una visita histórica


LONDRES.-Los Reyes de España llegaron esta tarde a Londres para iniciar este miércoles su primera visita de Estado al Reino Unido, que promoverá la cooperación económica, educativa y científica entre los dos países en un momento marcado por las negociaciones sobre el "brexit".

El avión de la Fuerza Aérea española en que viajan Felipe VI y la Reina Letizia aterrizó bajo la lluvia en el aeropuerto de Stansted, donde, en nombre de Isabel II, acudió a recibirles el vizconde de Brokeborough, quien ya ejerció esta tarea de representación de la soberana británica cuando en 2011 llegó al Reino Unido el entonces presidente de EEUU, Barack Obama.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, acompaña en este viaje a los Reyes, que hoy pernoctarán en un hotel londinense antes de inaugurar mañana la agenda de su visita, cuando, acompañados por el príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles, sean recibidos oficialmente en el conocido como Horse Guards Parade por la reina Isabel II y el duque de Edimburgo.
Felipe VI y la Reina Letizia llegarán en coche de caballos al Palacio de Buckingham, que será su residencia durante su estancia en Londres y donde visitarán junto a Isabel II y su esposo una muestra de objetos españoles pertenecientes a la colección real expuestos en la Picture Gallery.
Tras tomar el té en Clarence House con el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles, se desplazarán al Parlamento, donde el Rey intervendrá ante una sesión conjunta de las dos Cámaras, y de noche asistirán a la cena de gala ofrecida por Isabel II en Buckingham, a la que acudirá la familia real británica al completo y en la que tomarán la palabra ambos monarcas.

Séquito

La visita, que llega tras el inicio de las negociaciones entre Reino Unido y la UE para la salida de este país de la Unión Europea, es la primera en 31 años de un monarca español a un país en el que las empresas españolas han invertido más de 60.000 millones de euros en la última década.
Felipe VI está acompañado por ejecutivos de quince empresas del Ibex 35 y una representación total de unas 130 compañías españolas.
Entre los nombres más relevantes de la comitiva de empresarios destaca el de Ana Botín, presidenta del Banco Santander, que es uno de los principales bancos de Reino Unido tras haber adquirido tres entidades allí en los últimos años; José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, propietaria de O2, la operadora de telefonía móvil que la empresa española intentó vender justo antes del referéndum del Brexit; o el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, que ha aprovechado la visita para inaugurar la nueva sede de su filial británica, Scottish Power, en Glasgow.
En los diferentes actos que se sucederán estos días también participará Pablo Isla, presidente de Inditex, que tiene una fuerte presencia en Reino Unido, uno de los destinos predilectos de las inversiones de Pontegadea, el imperio inmobiliario del fundador y máximo accionista del grupo textil, Amancio Ortega.
Otros nombres destacados son los del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, e Íñigo Meirás, consejero delegado de la constructora, máxima accionista de Heathrow, el mayor aeropuerto del país; Josep Oliú, presidente de Banco Sabadell, que hace dos años compró el banco británico TSB; y otros como el presidente no ejecutivo de IAG (el grupo en el que están integradas Iberia y British Airways), Antonio Vázquez; además de los presidentes ejecutivos de Aena, José Manuel Vargas; Gestamp, Francisco Riberas; Indra, Fernando Abril-Martorell; y Talgo, Carlos de Palacio y Oriol.
También acuden al viaje el presidente del fabricante de trenes CAF, Andrés Arizkorreta; la vicepresidenta del grupo de automoción Antolín; y directivos de BBVA, Repsol, Acciona, Acerinox, Meliá, Técnicas Reunidas y la firma de zapatos Mascaró, entre otras. Estarán representadas también las patronales con los presidentes de CEOE, Juan Rosell, Cepyme, Antonio Garamendi, y la Cámara de Comercio, José Luis Bonet.
El Gobierno español estará representado, entre otros, por el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, el secretario de Estado para la UE, Jorge Toledo, la de Comercio, María Luisa Poncela, y la de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, y el alto comisionado de la Marca España y consejero de Inditex, Carlos Espinosa de los Monteros.