jueves, 1 de diciembre de 2016

El Rey trata con Juncker la contribución de España a la construcción europea


MADRID.- Felipe VI ha recibido hoy en el Palacio de la Zarzuela, por segunda vez en su reinado, al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que visita Madrid para conocer al nuevo Gobierno y con quien ha tenido ocasión de abordar la contribución de España al proceso de construcción de la UE.

A la reunión ha asistido el nuevo ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, que en la anterior visita a la Zarzuela de Juncker, en marzo del año pasado, le acompañó en calidad de embajador de España ante la UE y a quien el presidente de la Comisión Europea ha saludado esta mañana en el Salón de Audiencias con una efusiva palmada en la espalda.
El jefe de gabinete de Juncker, Martin Selmayr, y la jefa adjunta Clara Martínez Alberola acompañaban al presidente de la Comisión Europea, que ha estrechado cordialmente la mano del Rey y ha intercambiado sonriente unas primeras palabras con don Felipe en tono distendido, mientras ambos posaban para las cámaras, antes de pasar al despacho oficial del monarca para celebrar allí la reunión.
En esta primera visita a España tras la formación del nuevo Gobierno, Juncker acudirá al Palacio de la Moncloa para entrevistarse con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y se reunirá más tarde con la presidenta del Congreso de los Diputados.
Esta misma semana, la Comisión Europea ha defendido que se doble hasta 500.000 millones de euros la capacidad del Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas (EFSI), que es la principal herramienta del conocido como Plan Juncker y del que España es el cuarto mayor beneficiario, con 3.252 millones de euros recibidos hasta mediados de noviembre para infraestructuras y financiación de pymes.
Juncker viajó a Madrid por última vez a finales de octubre de 2015, cuando recibió el Premio Nueva Economía Fórum, en un acto presentado por Rajoy, siete meses después de la visita durante la que Felipe VI le recibió por primera vez como Rey en la Zarzuela.
Aquella audiencia tuvo lugar al día siguiente de la participación del presidente de la Comisión Europea en una cumbre sobre interconexiones energéticas junto a Rajoy, el presidente francés, François Hollande, y el entonces primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho.
La primera reunión oficial de Felipe VI con Juncker se celebró en Bruselas el 15 de abril del año pasado, en el marco de una visita del nuevo monarca a las instituciones europeas en la capital belga.
Seis meses después, el 7 de octubre, volvieron a entrevistarse en Estrasburgo, después de que don Felipe tomara la palabra ante el pleno del Parlamento Europeo, reunido en sesión solemne para recibir aquel día al nuevo jefe de Estado español.

Felipe VI defiende la “hermandad ibérica” ante la Asamblea de Portugal


LISBOA.- "Cuanto mejor vaya Europa, mejor irán Portugal y España. Cuanto mejor marchen España y Portugal, mejor caminará Europa", proclamó este miércoles el Rey Felipe VI en un discurso pronunciado ante la Asamblea de la República portuguesa, donde apostó por la "concertación y hermandad ibérica" entre ambos países. 

En su discurso, una ocasión excepcional puesto que a lo largo de la historia sólo ocho jefes de Estado le han precedido en la tribuna del Parlamento luso, el monarca glosó todos aquellos aspectos en los que España y Portugal mantienen unas relaciones "sólidas" e "incomparables", como lo político, lo económico o lo cultural.
 Todos los diputados que asistieron al discurso del Rey aplaudieron el discurso del monarca español, salvo 17 parlamentarios comunistas y otros 19 del Bloque de Izquierdas.
Además de los 230 diputados portugueses, le escuchaba desde el palco de honor la Reina Letizia, con quien Felipe VI culmina este miércoles su primer viaje de Estado a Portugal, una visita que les ha llevado hasta Oporto, Guimaraes y, desde el martes, a Lisboa.
Su padre, el Rey Juan Carlos I, fue el primer jefe de Estado al que en 1989 se permitió dirigirse a la Asamblea en 80 años, y volvió a hacerlo en el año 2000. Por ello su hijo le recordó este miércoles en uno de los varios pasajes de su alocución leídos en portugués, al afirmar que como él volvía al hemiciclo “para reafirmar y renovar el mensaje de fraternidad entre los pueblos de Portugal y España”. Confesó además que había heredado de su padre su “amor” por la lengua portuguesa y su “interés fraterno” por la suerte de Portugal.
Tal y como manifestó el martes en la cena ofrecida a los Reyes de España por el primer ministro Antonio Costa, el compromiso con el proyecto europeo destaca como uno de los ejes de la relación entre ambos países, ya que, apuntó, “nuestro primer anhelo como españoles y portugueses es seguir siendo y construyendo vigorosamente Europa”. “Portugal y España mantenemos contactos permanentes para defender posiciones e intereses a menudo coincidentes respecto del cumplimiento de numerosas políticas comunitarias”, recordó también.
En la misma línea, el jefe del Estado español subrayó: “Nuestra concertación y hermandad ibérica nos sirven bien para adelantar nuestros respectivos intereses en el seno de la Unión y apoyarnos solidariamente en momentos de dificultad”. Entre estas “fortalezas mutuas” Felipe VI citó su participación en la OTAN -”Cuanto más libre y seguro sea el mundo, mejor irán España y Portugal”, manifestó-, así como su pertenencia a Naciones Unidas: “Cuanto más extendida y general sea la dignidad del ser humano, mejor nos irá a portugueses y españoles”, insistió.
También abordó la lucha contra el terrorismo, al remarcar el apoyo de los dos países a la coalición que combate al grupo Estado Islámico (EI), y explicó que “la tranquilidad de portugueses y españoles debe mucho al trabajo codo con codo de nuestras respectivas Fuerzas Armadas, Cuerpos de Seguridad y Servicios de Inteligencia en la lucha contra el terrorismo, la delincuencia y la inmigración irregular”.
No olvidó aludir al compromiso conjunto con Iberoamérica -”portugueses y españoles sabemos que cuanto más próspera sea Iberoamérica más próspera será nuestra común tierra ibérica”, apostilló- y consideró la semejanza entre sus dos idiomas como “una de las bases fundamentales de nuestra fuerza y singularidad”.
En el ámbito económico, además de recordar que los dos países han recuperado “la senda del crecimiento”, afirmó que España y Portugal quieren “convertir a la Península Ibérica en una alternativa rentable para el abastecimiento energético de Europa” con medidas como la creación del mercado ibérico del gas y la “dinamización” del mercado ibérico de la electricidad.
Cargado de emotividad y de palabras de afecto hacia el país que ha acogido a los Reyes de España durante tres días, Felipe VI, que había comenzado su discurso con agradecimientos en portugués, también lo concluyó en lengua portuguesa: “Quiero que sepan que como español, como Rey de España, mi corazón está con Portugal”.