domingo, 27 de diciembre de 2015

La Corona necesita más biblioteca / Francisco Poveda *

La Corona es símbolo de unidad y permanencia del Estado y, según la vigente Constitución española, arbitra y modera el funcionamiento regular de las Instituciones. El Rey jura guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes así como respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas. Pero además, la Constitución debe establecer una sociedad democrática avanzada en nuestro país, según los padres de la Patria que la consensuaron y redactaron para su aprobación en su momento por las Cortes Generales ya democráticas.
A partir de lo anterior, la sensación al menos de las burguesias periféricas ilustradas y empleadas en el tercer sector o el terciario avanzado es que Felipe VI ha perdido una gran oportunidad con ocasión de su segundo mensaje de Nochebuena a todos los españoles por no asumir el necesario liderazgo en un país inserto en la incertidumbre tras las elecciones del 20D y sometido de nuevo a tensiones territoriales, en presencia y en potencia, que requieren de inteligentes fórmulas flexibles y variadas que conjuren rupturas unilaterales de efecto inducido acumulativo en Galicia, País Vasco, Navarra y Cataluña para seguir casi seguro por Valencia y Baleares sin descartar concluir con Aragón y Canarias.
Por el bien de la Corona y del futuro de España, el contraste de pareceres sobre la forma y fondo de ese mensaje navideño debe servir de elemento de reflexión y análisis sobre el momento del proceso de todos los españoles hacia el objetivo constitucional de esa sociedad avanzada que el entorno del monarca en la Casa Real, o no parece tener claro del todo, o teme que lleve aparejado el cuestionamiento serio de la utilidad de la institución monárquica por incapacidad de adaptación del régimen del 78 a la tan diferente España del entrado siglo XXI.
Y, efectivamente, desde científicas convicciones monárquicas modernas en mi condición de castellano mediterráneo, me inclino porque eso sea así en tiempos tan utilitaristas por radicales, lo que no legitima que esta vez Felipe VI haya pensado más en conservar su testa coronada, algo importante para la continuidad de su dinastía, que en la urgencia del momento para España, que no pasa ni por la rigidez de posicionamientos personales u oligárquicos ni por el quebradizo dogmatismo constitucional, por lo que se juega en este envite la propia Corona si muestra una actitud de intransigencia e inmutabilidad. 
Y ese mensaje, a mi juicio, sí pone en riesgo a la monarquía al adolecer del más mínimo pensamiento estratégico por sus ideólogos y/o redactores palaciegos al considerarlos como equivocados en nuestro particular trance histórico. ¿Creía asi Felipe VI defenderse mejor de quienes claman un cambio de régimen o de quienes lo desean y no lo dicen desde dentro? ¿Quién o quienes son los que miran hacia atrás? Seamos serios porque nos jugamos mucho todos.
Creo que en La Zarzuela existe una excelente bodega para atender a los relevantes invitados que la frecuentan pero también tengo entendido que la biblioteca personal del monarca es muy exigua pese al impagable asesoramiento docto de la profesora Carmen Iglesias desde niño al actual rey de España. Poner los libros, para empezar, a la altura de la cantidad y calidad de esas botellas sería un acertado primer paso hacia la verdadera excelencia para evitar a la Familia Real cometer más errores de bulto por déficit de cultura general política e histórica.
Porque todas las revoluciones burguesas que en el Mundo han sido a partir de la Ilustración, desde la inglesa de Cromwell en 1648 hasta la americana de George Washington en 1763, pasando por la francesa de Robespierre en 1789, son producto de la falta de perspectiva de los luego perdedores por recluirse a la defensiva en sus viejas posiciones, lo que cargó de razones a quienes a fuer de pedir y no ser atendidos, optaron por abandonar a su suerte lo que ya no servía a sus sociedades respectivas en diferentes pero secuenciales momentos históricos.
Es preocupante, además, que el tradicional mensaje real sólo lo viesen esta vez  6,6 millones de espectadores cuando el pasado año fueron 8,2, lo que denota pérdida de interés en lo que pueda decir o plantear el actual Jefe del Estado pese a los momentos tan complejos por los que atraviesa España. No es ninguna buena señal, pienso, esa falta de confianza en las capacidades del mando como muy bien entiende Felipe de Borbón y Grecia en su calidad de militar de profesión. Y aquí se detecta, creo, otro fallo de información de calidad sobre el estado general de la Opinión Pública y como se percibe en la calle la Monarquía en su papel añadido de catalizadora hacia el Gobierno de turno de los principales anhelos sociales de gran parte de los españoles.
La neutralidad de la Corona está implícita en la Constitución pero le queda margen de maniobra hacia la no beligerancia que conlleva asumir el liderazgo en momentos tan excepcionales como los que estamos viviendo para evitar así un vacío espiritual de poder que impida una deriva como la ya experimentada en la I República española de 1873 en plena emancipación de nuestras colonias americanas, comenzando por Méjico y Argentina primero, y terminando con Filipinas, Cuba y Puerto Rico después, en el desastre nacional de 1898.
Mirar, pues, al pasado no tan idílico para no reconocer la quiebra del presente y hablar de cohesión nacional obviando su sustrato de cohesión social, concluye en un discurso agotado por muy oido desde los tiempos de Franco y suena a un patrioterismo cuartelero que no casa para nada con lo que se esperaba del paso del entonces Príncipe de Asturias por la prestigiosa universidad norteamericana de Georgetown, en Washington.
No se entiende, en consecuencia, que Felipe VI no reconozca en público el reto del cambio hasta decepcionar a la España más vigorosa aunque reciba el aplauso de la subvencionada y menos competitiva, acomodada por propio interés al actual estado de cosas, que vocifera a favor de una unidad y no por otra más justa por una mal entendida solidaridad nacional. Una oportunidad perdida, pues, de demostrar la utilidad de la Corona en semejante coyuntura si el discurso hubiese sido otro o no le hubiese sido impuesto desde La Moncloa, lo que tiene todos los visos.
Porque el Rey pareció apostar por una opción centralista al negar la actual realidad del Estado, donde coexisten varios sentimientos de españolidad, al cerrar el paso a una situación federal que pueda sintetizar la hoy innegable diversidad en una nueva organización política.
Si Felipe VI buscó una neutralidad formal pudo cosechar el efecto contrario creyendo así alinearse con la mayoría sin tener en cuenta que el cambio generacional afecta a todo el territorio y que quedar confinado en la España anterior alimenta la sensación, sino el convencimiento de los jóvenes, de irrelevancia práctica de la Monarquía como herramienta de salida de la situación hacia un futuro mucho más prometedor. 
¿Qué quería decir el monarca al hablar de pluralidad política pero no territorial; ser sensibles con el rigor, la rectitud y la integridad; cuáles son los intereses generales de España, los de quien; a qué compromiso ético, y de quién, se refería; qué es y cómo entiende él esa comunidad de afectos e intereses que mencionó? Basar un discurso en lugares comunes y muletillas innecesarias, para no decir nada en el fondo, y sin la más mínima alusión a la inaplazable reforma constitucional, no es desde luego defender de la mejor manera y prestigiar a su dinastía porque en lo que se va a desembocar, al final, es en un nuevo por inevitable proceso constituyente más pronto que tarde. 
Queda la duda de si, a partir de ahora, Felipe VI asume más democracia para resolver la crisis territorial apuntalando la tan cacareada unidad desde la diversidad, sensatez, prudencia y naturalidad en vez de disfrazarse de pompa y solemnidad, como otro error añadido más. Porque si, en vez de la unidad, la Monarquía simboliza la unicidad y queda reducida a un mal menor que sobrevive ante la desconfianza que suscita una república en manos de otros mangantes, ese riesgo de poder prescindir de ella en cualquier momento tampoco desaparece si deviene en irrelevante para el sentir del pueblo. Quizá ahí radique el miedo de la 'nomenklatura' a un referendum sobre la forma de Estado que, por otra parte, daría estabilidad por legitimidad a la Monarquía de resultar a su favor casi con toda seguridad de no seguir empeorando las cosas.
Desde Cataluña se le reprocha al Rey falta de sensibilidad con siete millones de catalanes por alejado de la ciudadanía desde una monarquía que entienden uninacional y unilingüistica y al que se le pide no ahogar los anhelos democráticos de una minoría que no puede imponerse.
Es de manual que la unidad de España que todos queremos no se asegura ignorando las pretensiones legítimas y democráticas de una parte significativa de españoles que no viven a gusto o cómodos en la actual construcción después de 37 años y plantean reformas para evitar mudarse. La incapacidad de la clase política para encauzar la situación no debe arrastrar nunca al Jefe del Estado ni obligarle a lanzar un bumeran contra esos nacionalistas minoritarios, que también son españoles, con el fin de arrojarles a las tinieblas para esconder el problema que no saben o no quieren resolver otros, hasta poner en un brete a Felipe VI.
Esta claro que el monarca se dejó, hasta aparecer como lo que nunca debe ser, y dar lugar a que se le reprochase dar lecciones de democracia sin haber sido elegido tras la desgranada retahila de obviedades y mitos, que ya no responden a realidad actual alguna, desde una sensación de aparente intransigencia por su parte, que conducía a destilar un mensaje negativo y pesimista sobre la suerte del Estado.
Las recientes elecciones generales las han ganado en su conjunto la izquierda y los nacionalistas, lo que presenta otra oportunidad para buscar un nuevo consenso en pos de la reforma constitucional desde el liderazgo que se le debe exigir a un monarca reinante por mucha inseguridad jurídica por inconcreción que rodee su sucesión y otros aspectos clave de su función arbitral y moderadora. 
Por eso el joven rey no apareció en televisión y radio como un líder y, por contra, sí como mensajero de terceros machacando sobre la unidad -¿contra quién?-, el interés general como vago concepto que no describió; sin menciones al papel disolvente de la corrupción y a sus principales víctimas: niños, mayores y los jóvenes, a quien se ha tratado de robar el futuro, y todo en un escenario, más de autoridad que el familiar propio de estas fechas, y como paralizado en torno al régimen del 78. Todo un paso atrás respecto al tampoco brillante mensaje de 2014 grabado aquella vez en su hogar de Zarzuela.
Un miembro del innegable cambio generacional escenificado en el 15M, como es el líder izquierdista Alberto Garzón, ha tenido que venir a resaltar la falta de conexión de Felipe VI con su pueblo y sus problemas cotidianos al hacer inaceptable esta Nochebuena el discurso de la derecha más antigua sobre una supuesta recuperación económica que casi nadie dice notar.
El Jefe del Estado no habló de reformas cuando muchos españoles lo esperaban ante la necesidad de deconstruir lo tornado en inútil para la mayoría para, a partir de ahí, construir una nuevo país en el que todos los pueblos de España estén dispuestos a vivir sin indecentes y sin indecencias. Tome nota don Felipe y lea estos días alguna de las suertes de sus antecesores en los siglos XIX y XX, y por qué, para cambiar de rumbo antes de que la dinámica histórica termine en un nuevo desastre por fragilidad adquirida.

 (*) Periodista y profesor

sábado, 26 de diciembre de 2015

Catalanes califican al Rey de España como "decepcionante" e "indecente"

MADRID.-Los partidos independentistas catalanes calificaron de "decepcionante" e "indecente" el discurso navideño del rey Felipe VI.En su segundo discurso de Navidad como rey, Felipe VI dedicó buena parte de sus palabras a apelar a la unidad de España.

    El discurso del rey tuvo "un guión decepcionante" al apelar "únicamente a la unidad de España", criticó hoy el coordinador general de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), Josep Rull.
    El presidente regional catalán, el independentista Artur Mas, declaró que le habría gustado por parte del rey "notar más sensibilidad hacia los derechos de los catalanes. No puede ser que la mayoría utilice sus fuerzas para ahogar los anhelos de una minoría", añadió.
    Mas, que promovió la declaración independentista aprobada el mes pasado en el parlamento catalán, consideró que "el problema es que España no reconoce la realidad plurinacional". Gabriel Rufían, de Esquerra republicana de Cataluña (ERC), que votó a favor de la declaración independentista, consideró "indecente" que el rey dé "lecciones de democracia".
    Ayer, declaró, "se produjo una imagen indecente del rey dando lecciones de democracia en el salón de un palacio más grande que la mayoría de las casas de las personas que dice representar".
    ERC, añadió, seguirá "trabajando para conformar la futura república catalana, que es lo que la gente ha votado; al rey no lo ha votado nadie". El monarca pronunció por primera vez el discurso en el Palacio Real, donde la familia real celebra actos de Estado, como "símbolo de nuestra historia".
    El rey Juan Carlos siempre ofreció el discurso de Nochebuena desde su residencia, el Palacio de la Zarzuela, al igual que Felipe VI el año pasado.
    En su discurso, el rey dijo en referencia al proyecto independentista de Cataluña, a la que no nombró, que "la ruptura de la ley, la imposición de una idea o de un proyecto de unos sobre la voluntad de los demás españoles (…) es un error de nuestro pasado que no debemos volver a cometer".
    "Quiero reiterar un mensaje de serenidad, de tranquilidad y confianza en la unidad y continuidad de España", añadió.
    El monarca también se refirió a la situación inédita en España que ha provocado las elecciones del pasado domingo, que obliga a los partidos a buscar pactos para formar gobierno al no haber salido de las urnas ninguna mayoría clara. "La pluralidad política (…) conlleva una forma de ejercer la política basada en el diálogo, la concertación y el compromiso, con la finalidad de tomar las mejores decisiones que resuelvan los problemas de los ciudadanos", dijo el rey. 
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, escribió sobre el mensaje del rey: "Lo que comparto: España es diversa y plural. Lo que me falta: paro (desocupación), desigualdad, un país con su gente y sin corrupción". En su editorial de hoy titulado "Un rey (muy) prudente", el diario El País escribe que "echó en falta una alusión directa" al caso de corrupción por el que su hermana, la infanta Cristina, se sentará en el banquillo de los acusados el 11 de enero. En su discurso el monarca se refirió a la corrupción sin citarla pidiendo que las instituciones "sean sensibles con las demandas de rigor, rectitud e integridad que exigen los ciudadanos para la vida pública". Albert Rivera, líder de Ciudadanos (centrista), cuarta fuerza política tras las elecciones del pasado domingo, dijo que comparte con el rey "la necesidad de diálogo, reformas democráticas, unión y responsabilidad en esta nueva etapa de la democracia española".
    El Partido Popular (PP) del presidente en funciones, Mariano Rajoy, aplaudió el mensaje del rey, que calificó de "histórico", porque "son históricos los días que atraviesa nuestro país", afirmó la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal.
    "La unidad, el consenso y la estabilidad son los pilares básicos de nuestra democracia, y el rey lo destacó muy bien al afirmar que nuestro camino es el del entendimiento y la concordia", agregó Cospedal.
    El líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, criticó que "el escenario elegido fue pomposo y rancio y contrasta con el mensaje de austeridad que tiene que soportar la sociedad". El rey iniciará dentro de unas semanas la fase de consultas con los principales líderes políticos y deberá designar al candidato para ser investido presidente del gobierno.


jueves, 24 de diciembre de 2015

El rey Felipe VI pide a los partidos entendimiento y garantiza la unidad de España


MADRID.- El Rey Felipe VI ha pedido hoy a los partidos políticos que actúen con sentido del deber, responsabilidad y voluntad de entendimiento y concertación, al servicio del interés general de los españoles, y ha garantizado la unidad de España frente a rupturas de la ley e imposiciones de unos sobre otros.

Pocos días después de unas elecciones generales que dibujan un escenario complejo para la formación de gobierno, Felipe VI, en el segundo mensaje de Navidad de su reinado, ha recordado que "la pluralidad política expresada en las urnas aporta sin duda visiones y perspectivas diferentes; y conlleva una forma de ejercer la política basada en el diálogo, la concertación y el compromiso".
La finalidad debe ser "tomar las mejores decisiones que resuelvan los problemas de los ciudadanos", porque "ahora, lo que nos debe importar a todos, ante todo, es España y el interés general de los españoles", ha reafirmado.
"Los españoles nunca nos hemos rendido ante las dificultades, que han sido grandes, y siempre las hemos vencido", ha proclamado para reforzar sus palabras de confianza en el futuro de España, antes de destacar que "hace décadas, el pueblo español decidió, de una vez por todas y para siempre, darse la mano y no la espalda".
"Hagámoslo con toda la fuerza y la confianza de quienes estamos orgullosos -con razón- de lo que hemos conseguido juntos y, sobre todo, de lo que juntos vamos a conseguir", ha añadido.
Don Felipe ha apelado así a la responsabilidad y a la voluntad de entendimiento de los partidos, porque la nueva legislatura requiere "asegurar y consolidar" lo ya logrado en las ultimas décadas, adecuar el "progreso político a la realidad de la sociedad de hoy" y contar con "unas instituciones dinámicas" y sensibles a "las demandas de rigor, rectitud e integridad que exigen los ciudadanos".
El jefe del Estado ha transmitido un mensaje de "esperanza en que la reflexión serena, el contraste sincero y leal de las opiniones" y el respeto tanto a la Historia de España como a la "íntima comunidad de afectos e intereses entre todos los españoles" alimenten la vigencia del mejor "espíritu constitucional".
La defensa de la Carta Magna ha sido una de las constantes de la alocución de Nochebuena del Rey y ha centrado su llamamiento a la "serenidad" y "confianza en la unidad y continuidad de España", frente a los intentos de "ruptura de la ley" y de imponer una idea o un proyecto "sobre la voluntad de los demás españoles", que solo conducen a "la decadencia, el empobrecimiento y el aislamiento".
Sin aludir expresamente al desafío independentista en Cataluña, Felipe VI ha subrayado: "Vivimos tiempos en los que es más necesario que nunca reconocernos en todo lo que nos une", poner en valor "todo lo que hemos construido juntos" con "grandes sacrificios", con "generosidad y entrega", y "ensalzar todo lo que somos, lo que nos hace ser y sentirnos españoles".
España es "un gran Estado, cuya solidez se basa hoy en unos mismos valores constitucionales" y "unas reglas comunes de convivencia", y que "reconoce nuestra diversidad en el autogobierno de nuestras nacionalidades y regiones", ha argumentado, antes de instar a fortalecer la "cohesión nacional".
Don Felipe tampoco ha dejado de recordar que la mejora de la economía "es una prioridad para todos", por lo que ha reclamado un "crecimiento económico sostenido" que favorezca la creación de "empleo digno", que "fortalezca los servicios públicos esenciales, como la sanidad y la educación", y que "permita reducir las desigualdades, acentuadas por la dureza de la crisis".
Y, entre los grandes desafíos internacionales que exigen una España fuerte, unida y leal "a sus compromisos con sus socios y aliados", ha destacado el drama de los refugiados que huyen de la guerra y el de los migrantes "acosados por la pobreza", así como el terrorismo, punto en el que ha expresado su "indignación y horror" ante atentados recientes como los de París o Kabul.
"España" y "españoles" son las palabras más repetidas y enfatizadas entre las 1.646 que ha contenido esta alocución de Felipe VI, en la que también han destacado los términos y conceptos "entendimiento", "convivencia", "diálogo", "compromiso", "juntos", voluntad", "pueblo", "plural", "Constitución-constitucional" e "Historia-hoy-futuro".
Para reforzar visualmente el llamamiento a preservar una España próspera y unida, este comparecencia televisiva anual ha sido grabada por vez primera en el Palacio Real, donde el Salón del Trono ha servido de escenario a un mensaje que ha durado 12 minutos y 58 segundos, himno nacional incluido, y en el que el Rey se ha dirigido a los españoles acompañado únicamente por una bandera nacional.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Nochebuenas no tan buenas / Jaime Peñafiel *

Durante la España católica, apostólica y romana, la Familia Real celebraba la Navidad dentro del espíritu cristiano imperante.

Se empezaba por instalar no el árbol, que era de países protestantes, sino el Belén, en uno de los salones de La Zarzuela con figuritas de Patrimonio.

La Nochebuena era tan familiar que a la mesa se sentaban la Familia, con mayúscula: Don Juan Carlos, Doña Sofía, sus tres hijos, la condesa de Barcelona, las infantas Pilar y Margarita con sus respectivos maridos e hijos. También los familiares y hasta algún pariente. A veces, venían los griegos. Casi medio centenar a la mesa.

Luego se incrementó con la llegada de los yernos primeros y la nuera después. Eran tantos que las cenas se servían por el sistema de bufet, sobre todo para que el servicio, que en esto el Rey era muy mirado, pudiera celebrar también la Nochebuena en familia. Y así se mantuvo durante años. Incluso cuando las relaciones de los Reyes no eran tan afectivas, que no lo fueron nunca.

Pero, en la Navidad del 2001, una tragedia, el ictus de Jaime Marichalar golpeó a la Familia Real, la víspera de Nochebuena. Sobre todo a la infanta Elena y a sus hijos Froilán y Victoria Federica.

A pesar de ello, fue decisión de la reina Sofía que todos se sentaran a la mesa esa noche, no tan buena sino tan dramática.

Todos menos la infanta Elena. No se separó ni un solo momento de la mampara de cristal de la UVI en la que el duque de Lugo luchaba por no morir. Aunque esa noche del 2001 se temió por su vida, hasta el extremo de avisar a su madre, la condesa de Ripalda, que acudiera al Gregorio Marañón. Pensaron que no vería la luz del día.

El año anterior, fallecía, el 3 de enero, la condesa de Barcelona. Sucedió mientras toda la Familia Real en pleno había despedido el año en “La Mareta”, la residencia de Patrimonio en Lanzarote.

Años después, se produjo la diáspora familiar: primero con el divorcio de Elena y posteriormente Cristina e Iñaki fueron apartados por corrupción de la familia que ya no fue nunca más lo que era.

Hasta Felipe prefirió pasar, desde entonces, esa Nochebuena con la familia de su mujer, los Ortiz Rocasolano. En el 2014, la infanta Pilar intentó lo imposible: reunirles en su casa de Puerta de Hierro. Sobre todo, que los Reyes cenaran juntos.

En Zarzuela solo quedan ya tres personas: Don Juan Carlos y Doña Sofía que ni se ven y cuando se ven ni se hablan y la princesa Irene, hermana y paño de lágrimas de la Reina emérita.

La infanta Elena es ese verso suelto que va y que viene intentando, sin conseguirlo, que la Familia Real sea ya lo que es imposible.

Este año no será diferente. Felipe y Letizia con los suyos. Doña Sofía con su hermana y Don Juan Carlos, con nadie.

Hoy sólo una incógnita. ¿Cuál habrá sido el contenido del mensaje navideño grabado por Felipe el lunes, en medio de una situación políticamente caótica, como no la ha habido nunca desde 1975? Ni tan siquiera el 23F que no fue un golpe contra el Rey sino con el Rey, digámoslo ya.

Nadie duda de la voluntad de Felipe, un hombre bueno sin esfuerzo pero sin el carisma de su padre, el rey Juan Carlos. ¿Qué podrá decir a los españoles en esta Nochebuena? La más triste, complicada y peligrosa de toda la democracia. Que Dios nos ampare.

(*) Periodista

viernes, 13 de noviembre de 2015

El Rey dice que la Constitución prevalecerá ante la rebelión secesionista

MADRID.- El Rey ha garantizado que "la Constitución prevalecerá" en una jornada en la que el Parlament de Cataluña ha rechazado de nuevo investir presidente a Artur Mas y en la que algunos de los 21 señalados por el TC para que acaten su decisión, notificada en mano, se han apresurado a decir que no piensan obedecer.

"La Constitución prevalecerá. Que nadie lo dude", ha proclamado solemnemente el Rey en un mensaje de "serenidad y confianza", así como de "seguridad" en la unidad española ante el desafío independentista catalán durante su discurso en la entrega de acreditaciones a los nuevos embajadores honorarios de la Marca España, a la que también ha asistido la Reina Letizia.
Al mismo tiempo, en Barcelona se celebraba el segundo intento de investidura, un día después de que el Tribunal Constitucional acordara por unanimidad suspender la resolución independentista y notificárselo de forma personal a 21 cargos catalanes, entre ellos Artur Mas y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, a los que avisa de que incurrirán en responsabilidad penal si no acatan su decisión.

viernes, 6 de noviembre de 2015

La Audiencia Nacional juzgará a la edil alicantina Marisol Moreno por insultar al rey Juan Carlos

MADRID.- El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata ha declarado la apertura de juicio oral contra la edil de Guanyar Alacant Marisol Moreno, conocida como 'La Roja', por un delito de injurias a la Corona que habría cometido al escribir en su blog que el rey Juan Carlos I es "un hijo puta" y que la Familia Real está formada por "vagos, estafadores, borrachos y asesinos".

En un auto, dictado este viernes, el magistrado acuerda sentar en el banquillo de los acusados a la concejal de Juventud y Protección Animal de Alicante, que se enfrenta a una petición fiscal de diez meses de cárcel y a una inhabilitación especial para ser elegida como cargo público durante el tiempo de la condena.
De la Mata destaca la gravedad de las calificaciones proferidas por Moreno a don Juan Carlos, a quien se refirió como el "abuelo borracho que mata elefantes en Botswana", y recuerda que la acusada reconoció, en su declaración como imputada, la autoría de los comentarios escritos en su blog entre los meses de abril de 2012 a 2015.
El magistrado ha emitido otro auto en el que rechaza el recurso presentado por la concejal, que solicitaba el archivo de la causa porque los comentarios se enmarcaron en el "fragor" de una "polémica internacional" donde hubo "miles" de internautas que vertieron expresiones "peyorativas" contra don Juan Carlos por su cacería en Botswana.
El juez replica que es "perfectamente legítimo" que la imputada quisiera expresar la posición más hostil a la institución monárquica", pero advierte de que sus palabras resultaban "de todo punto impertinentes e innecesarias" para mostrar sus ideas. "Fueron absolutamente vejatorias, ofensivas y constituyeron insultos directos sin matiz ni interpretación alternativa", añade.
Marisol Moreno destacó en su recurso que entonces pronunciaba monólogos críticos de índole política y era una activista animalista, y recordó que la Audiencia Nacional exculpó en otros casos similares al cantante de Def con Dos, César Strawberry; al concejal madrileño Guillermo Zapata; o a los humoristas gráficos Josetxu Rodríguez y Javier Ripa y al articulista Nicola Lococo por su viñeta del Rey Juan Carlos con el oso Mitrofán.
A este respecto, el juez argumenta que no ha sido "indiferente a su perfil personal social o artístico", pero insiste en que "no hay un derecho al insulto" y que el jefe del Estado también goza de una protección que no puede tolerar "cualquier clase de vejación" que se produzca contra él, "sin más objetivo que el mero insulto".
La Fiscalía se querelló contra Marisol Moreno por publicar en su blog el 14 de abril de 2012 un artículo titulado 'Borbones asesinos' en el que, junto a una fotografía del Rey Juan Carlos I tras abatir un elefante, se podía leer: "Este hijo de puta ha matado a un ser que, en muchos aspectos, es mejor que los humanos, aunque claro, que se puede esperar de un tío que disparó a su propio hermano y lo mató".
"Nuestro dinero público financia las matanzas de la realeza española en todos los sentidos, matanza económicas como la de Urdangarín y que el Rey apoya", escribió el 14 de abril de 2012 en su blog karismales.blogspot.com.es.
Entre septiembre de 2013 y abril de 2014, Moreno escribió otros mensajes contra la tauromaquia y políticos como la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, el exministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón o la vicepresidenta primera del Congreso Celia Villalobos. "Que asco me da Gallardón y todos los que votaron ayer... pero y Celia?? Si algun día me la cruzo en un bar de ambiente la mato", comentó en Twitter desde su cuenta @MarisollaRoja.

lunes, 2 de noviembre de 2015

El ex rey Juan Carlos, "el mayor comisionista de la Transición española"

MADRID.- El rey Juan Carlos fue "el mayor comisionista de la Transición española", dijo a la agencia de noticias italiana ANSA el periodista Gregorio Morán, autor del libro "El precio de la transición". El monarca, que abdicó hace un año y fue coronado en 1975 a la muerte de Francisco Franco, "es el que más dinero sacó de la transición junto con Manuel de Prado y Colón de Carvajal", fallecido en 2009 y que fue administrador privado del rey durante más de 20 años.

    En "El precio de la transición" (Editorial Akal), publicado en 1991 y que acaba de ser actualizado, Morán (Oviedo, 1947) escribe que Juan Carlos debería haber dado ejemplo pero hizo lo contrario y los políticos le imitaron. El precio de la transición que han pagado los españoles ha sido, según Morán, precisamente "unas estructuras corruptas, porque tras la muerte de Franco lo importante era la libertad".
    En la transición, período entre 1975 y 1982, cuando Felipe González se convierte en presidente, "se crearon las bases para que los partidos, que no tienen regulado el sistema de cobro, fueran corruptos, y así fueron tanto los socialistas como el Partido Popular" del actual presidente, Mariano Rajoy. "En los últimos años -añade Morán- España ha sobrepasado a Italia en corrupción", tras los casos que afectan a los socialistas, el PP, y a Convergencia democrática de Cataluña (CDC), del presidente regional, Artur Mas.
    Del rey Juan Carlos también dice Morán que "como todo Borbón es irresponsable con la política y con las mujeres".
    El periodista se refiere al hecho de que "el rey estuvo de acuerdo con el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 hasta que se da cuenta de que va contra él". En la transición española "los que hacen la historia y los que la escriben son los mismos", apunta Morán, que narra en el libro una reunión de la clase política con historiadores para acordar como se debía escribir la transición.
    De la historia "se borró la derrota de la izquierda. Se escribió que el franquismo cedió mucho, cuando en realidad la derecha cedió poco y la izquierda cedió todo". Morán lamenta que "muchas cosas de la transición no se podrán escribir como en la Alemania post nazi porque tuvieron especial dedicación en quemar los archivos", orden que atribuye a Rodolfo Martín Villa, ministro de Gobernación entre 1976 y 1979.
    El escritor considera que el periodo de la transición española "no fue modélico sino todo lo contrario".

lunes, 12 de octubre de 2015

Los Reyes presiden en Madrid los actos del Día de la Fiesta Nacional Española con algunas ausencias


MADRID.- Los Reyes de España, acompañados por sus hijas, la Princesa Leonor y la infanta Sofía, han presidido este lunes el desfile del Día de la Fiesta Nacional, el último de esta legislatura, que ha durado una hora y diez minutos y en el que han participado 3.400 militares y guardias civiles.


El acto central del Día de la Fiesta Nacional consistió en un acto de homenaje a la Bandera Nacional, que se celebró en la madrileña Plaza de Cánovas del  Castillo, junto con una parada militar, que se desarrolló entre la Plaza del Emperador Carlos V y la Plaza de Colón. Posteriormente, tuvo lugar en el Palacio Real de Madrid la tradicional recepción que ofrecieron Sus Majestades los Reyes a una representación de la sociedad española.
La plaza ha sido el escenario pues del acto de homenaje a los que dieron su vida por España y de un desfile aéreo y terrestre con 48 vehículos y 53 aeronaves, y en el que no ha faltado el vuelo de la patrulla Águila, dibujando en el aire los colores de la enseña nacional.
Más de 3.400 militares y guardias civiles, 48 vehículos y 53 aeronaves participan en el desfile de la Fiesta Nacional, que ha costado 800.000 euros.
Tras el traslado de la Enseña Nacional por tres guardias reales, representantes de cada uno de los Ejércitos, y un guardia civil, se procedió a su izado a los acordes del Himno Nacional, que dio paso al acto de homenaje a los que dieron su vida por España. La Unidad de Música de la Guardia Real fue la encargada de interpretar "La muerte no es el final", a cuyos compases se realizaron los movimientos de guiones y portacoronas. Al finalizar, Su Majestad el Rey se dirigió a la plataforma para realizar la ofrenda de una corona de laurel.
Concluido el toque de Oración, el sobrevuelo de la Patrulla Acrobática "Águila" y una descarga de fusilería por la Escuadrilla "Plus Ultra" de la Guardia  Real, dio comienzo el desfile militar, compuesto de unidades aéreas y terrestres.
En la parada militar participaron 3.400 militares y guardias civiles y 48 vehículos, además de 53 aeronaves, así como representación de Brasil y la OTAN. El desfile terrestre contó con unidades del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire, la Guardia Civil y la Guardia Real. Del desfile aéreo destacan los Hércules que participan en misiones internacionales en el continente africano, el P-3 Orión en misiones Eunavformed (contra la inmigración ilegal en el Mediterráneo) y Atalanta (contra la piratería en el Índico), los Eurofighter y F-18 encargados de la Defensa y Control del Espacio Aéreo de Soberanía Nacional, el Boeing 707 y los Falcon 900 que participaron en el traslado de los afectados por el virus del ébola y por el terremoto del Nepal, entre otros.
Un batallón de la Guardia Real se encargó de rendir honores. Seguidamente, Don Felipe, pasó revista a las tropas. A su término, Sus Majestades los Reyes fueron saludados al pie de la Tribuna Real por las Altas Autoridades del Estado, miembros del Gobierno, presidentes de Comunidades Autónomas presentes en el acto y autoridades de Defensa.
Han asistido al solemne acto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con su gabinete casi al completo, salvo los ministros de Exteriores, José Manuel García-Margallo, y de Economía, Luis de Guindos, así como las más altas autoridades civiles y militares del Estado.
Entre ellas el presidente del Congreso, Jesús Posada, y del Senado, Pío García-Escudero, y de otras instituciones como el Tribunal Constitucional, así como líderes de los partidos como el socialista, Pedro Sánchez, y la dirigente de UPyD, Rosa Díez.
También han acudido todos los presidentes autonómicos, excepto los de Cataluña, Artur Mas; del País Vasco, Iñigo Urkullu; y de Navarra, Uxue Barkos.
Nueve presidentes autonómicos se han estrenado en este acto: Cristina Cifuentes (Madrid); Emiliano García Page (Castilla-La Mancha); Ximo Puig (Valencia); Guillermo Fernández Vara (Extremadura); Pedro Antonio Sánchez (Murcia); Fernando Clavijo (Canarias); Javier Lambán (Aragón); José Ignacio Ceniceros (La Rioja); y Francina Armengol (Baleares).
También ha asistido por primera vez la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.
La Familia Real llegó al acto a bordo de un Rolls y Don Felipe se ha presentado vestido de capitán general de la Armada y Doña Letizia con un vestido azul marino. Las infantas Leonor y Sofía han estado dirigidas en todo momento por su madre, que, sin disimulo, no ha querido dejar nada al azar.
Tras el acto, los asistentes se han dirigido a la recepción oficial que ofrecen los Reyes en el Palacio Real, a la que estaba prevista la asistencia de dos millares de invitados.
En el Salón del Trono, Don Felipe y Doña Letizia recibieron el saludo de los cerca de 2.000 asistentes, pertenecientes a los poderes del Estado, Secretaría General Iberoamericana, Gobierno de la Nación, altos cargos extranjeros, presidentes de Comunidades Autónomas, expresidentes del Gobierno, Cuerpo Diplomático, Congreso de los Diputados, Senado, Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Consejo de Estado, Tribunal de Cuentas, Fiscalía General del Estado, y Defensora del Pueblo, así como del resto de los asistentes, procedentes de todas las esferas sociales de la vida pública nacional. Una vez finalizados los saludos, Sus Majestades los Reyes se dirigieron al Comedor de Gala, donde tuvo lugar la recepción.
La conmemoración de la Fiesta Nacional tiene como finalidad recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos. Según recoge la Ley 18/1987, de 7 de octubre, que establece el día de la Fiesta Nacional de España en el 12 de octubre, simboliza la efeméride histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los Reinos de España en una misma Monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos.

domingo, 6 de septiembre de 2015

La Fiscalía archiva las diligencias contra la Generalitat por acuñar moneda para la "república catalana"

MADRID.- La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha archivado las diligencias de investigación que abrió en noviembre de 2014 contra la Generalitat de Cataluña por encargar la fabricación de 45.000 monedas para una supuesta "república catalana", informaron fuentes jurídicas.

El departamento dirigido por Javier Zaragoza ha acordado sobreseer las actuaciones sin presentar ninguna querella por estos hechos ante uno de los seis juzgados centrales de instrucción, al considerar que no existen indicios consistentes de que los autores de esta iniciativa hayan podido cometer un delito de falsificación de la moneda, cuya persecución corresponde a la Audiencia Nacional.
El Ministerio Público, que ha tomado esta decisión tras recibir un informe de la Brigada de Información del Banco de España, abrió la investigación tras recibir una denuncia del Ministerio de Economía que advertía de la posibilidad de que la Administración catalana estuviese acuñando moneda con motivo del tricentenario de la Diada.
Las monedas, que fueron fabricadas en China y llegaron al puerto de Barcelona a finales de agosto de 20014, según publicó el diario 'El Mundo', forman parte de un proyecto impulsado por la Generalitat de Cataluña y el Gremi de Filatèlia y Numismática para conmemorar el 300 aniversario de la Diada Nacional de Cataluña.
El convenio entre ambas partes fue suscrito por el secretario general de Presidencia de la Generalitat, Jordi Vilajoana, y el representante del Gremi, Alejandro Serrat. En un escrito remitido a la Fiscalía, el representante del Gobierno catalán aseguró que el encargo había supuesto un coste de menos de 2.000 euros y que las monedas se habían fabricado a modo de prueba.
El artículo 386 del Código Penal establece penas de ocho a 12 años de cárcel para "el que altere la moneda o fabrique moneda falsa, el que introduzca en el país o exporte moneda falsa o alterada y el que transporte, expenda o distribuya, en connivencia con el falsificador, alterador, introductor o exportador, moneda falsa o alterada".

martes, 1 de septiembre de 2015

Don Juan Carlos, sobre Felipe VI: "Tenemos un gran Rey"

MADRID.- El Rey Juan Carlos I ha elogiado la figura de su hijo, el Rey Felipe VI, y ha afirmado que España cuenta actualmente con un "gran" monarca "con muchas y buenas cualidades" que en su primer año de reinado "ha sabido ganarse el respeto de la sociedad española".

Así lo ha señalado Juan Carlos I en declaraciones a Cadena Cope, preguntado por un balance del primer año de reinado de su hijo y por su gestión al frente de la Jefatura del Estado. "No sólo creo sino que tenemos un gran Rey con muchas y buenas cualidades", ha manifestado.
"Un Rey que conoce muy bien nuestro país y que en poco más de un año de reinado ha sabido ganarse el respeto de la sociedad española", ha subrayado don Juan Carlos, recalcando que se siente "muy orgulloso, emocionado" y "encantado" de ver "funcionar" a Felipe VI de esta manera.
Juan Carlos I ha dicho sentirse "muy bien" de salud y ha declarado que está "acostumbrándose" a "una vida más tranquila" y con menos responsabilidades". Eso sí, se ha mostrado dispuesto a "ayudar sirviendo a España" en todas las ocasiones que Felipe VI le encargue. "Para mí será siempre un honor, una satisfacción enorme", ha apuntado.

domingo, 30 de agosto de 2015

Sobre la pretendida indefensión de la infanta Cristina / José Luis Manzanares *

La infanta Cristina, casada con Iñaqui Urdangarin, eje del escándalo políticoeconómico del Instituto Nóos (sin ánimo de lucro), podía saber (o no saber) que el inaudito enriquecimiento patrimonial del matrimonio se debía a las poco ejemplares ganancias de su marido poniendo en valor, como ahora se dice, su condición de yerno de Su Majestad el rey Don Juan Carlos I para amañar contratos y obtener prebendas tanto de determinadas instituciones públicas como de otras entidades que no lo eran tanto.

Bastaría con ese poder saber, por parte de la Infanta, para que no hubiera sido ningún disparate jurídico admitir la existencia de razones suficientes para avanzar en la línea de la responsabilidad penal compartida en algunos de los delitos imputados a su esposo. Aquí sólo se habla de indicios para proceder y no de pruebas para condenar. Subsidiariamente quedaría su posible condena sólo como receptadora civil por haberse beneficiado sin saberlo de las ganancias provenientes de los delitos de su esposo y otros acusados.

Las resoluciones de los tribunales se acatan y la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca, recortando el ámbito de la posible responsabilidad penal de Dª. Cristina, tenía en este caso la última palabra: “Roma locuta causa finita”. No importa que quizás no hubiera ocurrido lo mismo con otro tribunal. Lo que ahora se quiere subrayar es que al menos en este punto no cabe lamentar indefensión alguna. Y, justo es decirlo, ni siquiera los medios de comunicación poco afectos a la Monarquía se han quejado por ello.

Al margen de lo ya dicho, el estado actual de la causa invita más bien a hacer un par de consideraciones. Ha sido desestimado el recurso de apelación de la defensa de la Infanta contra el auto del Juez Castro que abre también para ella el juicio oral a petición sólo de la acción popular. Era inevitable a la vista del artículo 789 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, a cuyo tenor: “contra el auto que acuerde la apertura del juicio oral no se dará recurso alguno”. La excepción acerca de la situación personal del acusado poco tiene que ver en este contexto. El debate sobre la aplicación de la doctrina “Botín”, de la doctrina “Atutxa” o de la consolidada hasta que apareció aquel nombre propio (anteriormente se equiparaba la acción popular con la particular a todos los efectos) se debe producir dentro del juicio oral. Cada cosa a su debido tiempo.

Y llegado a este punto hay que lamentar la larga duración del procedimiento y el juicio paralelo al que no son ajenos el fiscal Horrach y los propios abogados defensores de la Infanta, muy dados a las declaraciones públicas contra las resoluciones de un juez que se ha limitado a razonar sus resoluciones y rechazar en las mismas algunos ataques personales tan gratuitos como inoportunos. Se ha abusado de las garantías procesales para retrasar durante años lo que, si no fuera por la condición de algunos implicados, hubiera podido hacerse en pocos meses. Y es dudoso que, en definitiva, ello haya redundado en beneficio de la Infanta y, por lo tanto, de la propia Corona.

Cuando tanto se habla de la presunción de inocencia, no parece lo más indicado utilizar todos los medios disponibles para que aquella no pueda ser siquiera examinada por los tribunales. Ahora se verá si la presunción se mantiene o no. La Infanta será justamente absuelta en el primer caso. Y en el segundo, si se afirmase su responsabilidad penal, también saldría reforzado el principio de la igualdad ante la ley.

Llevábamos algún tiempo de calma chicha en la información sobre este escándalo, pero las serpientes de mar o lago suelen asomar la cabeza con los calores estivales. La nueva Fiscal General del Estado admite ahora en una entrevista que probablemente le haya perjudicado a la infanta Cristina su relevancia pública. La respuesta es bastante cauta pero, aun así, mejor habría sido abstenerse de todo comentario. Las opiniones en tan delicada materia pueden ir en un sentido u otro. Pasando a Iñaki Urdangarin, ¿habría estado detenido algunos días (para evitar la destrucción de pruebas, por ejemplo) si no hubiese sido el Duque de Palma? Dejemos las conjeturas y esperemos a que los Tribunales se pronuncien.


(*) Consejero Permanente de Estado, Magistrado del Tribunal Supremo (J), Abogado del Estado (J) y Profesor Titular de Derecho Penal


Misión imposible: Las vacaciones de Felipe y Letizia / Jaime Peñafiel *

Esto pudieron pensar Felipe y Letizia cuando el pasado miércoles aparecieron, después de doce días “missing”, en un cine de Manoteras, un barrio de Madrid, en la sesión de las 21.30, para ver “Misión Imposible. Nación secreta”, de Tom Cruise.

“¡Pobrecillos! Pocos días de vacaciones. Van al cine y tienen la mala suerte de que nadie les haga una fotografía”, podía leerse en un tuit.

Y es que después de los doce días sin saber donde podía encontrarse la Familia Real, nadie se cree ya nada. Todo ha sido desplantes, misterio y arrogancias, a propósito de las polémicas vacaciones. Y mentiras. Nadie entiende como Felipe, nada más llegar a Palma, declarara a las autoridades baleares “no sabemos cuanto vamos a estar”.

Bien lo sabía. Ocho días. Ni uno más. Un viaje como el realizado por Letizia y las pijas de sus hijas, con escala en Estambul, no se improvisa.

Cierto es que (¿para despistar?) el rey se quedó esa noche del 8 en Palma. A la hora en que su consorte y las niñas eran vistas en el aeropuerto de la capital turca, a esa hora, precisamente, y para que se le viera bien, Felipe cenaba en la Plaza de Gomila, de Palma, en el restaurante Nitos, con Jaime Anglada, un cantante, dicen que famoso, en el circulo real y cuatro regatistas más.

Se ignora cuando abandonó Palma para reunirse con su familia ¿en el Golfo de Tarento? Solo ellos y dios lo saben. A diferencia de todas las familias reales europeas, que no les importa ser captados por los fotógrafos, nadie entiende por qué tanto misterio y polémica en torno a la española.

Los ciudadanos de Dinamarca, Suecia, Noruega, Luxemburgo, Bélgica, Holanda, Mónaco y Gran Bretaña han sabido, en todo momento, donde se encontraban sus reyes.

Isabel II: en Balmoral; los soberanos de Luxemburgo, Enrique y María Teresa, en la Provenza; Carlos Gustavo, Silvia, la princesa heredera Victoria y su marido Daniel, en el Palacio de Solliden y en la Costa Azul; los belgas Felipe y Matilde en la isla francesa de Yeu y en el castillo de Ciergnon, en el sureste de Bélgica; Guillermo y Máxima, en la localidad de Kranide, en la costa del Peloponeso griego; Alberto y Paola, en la villa que poseen en Cannes; Guillermo y Kate, en el palacio de Anmerhold; los daneses Margarita y Henri en el castillo de Gresten, a 15 kilómetros al norte de la frontera alemana y en los viñedos del sur de Francia, propiedad del consorte danés; Harald, Sonia, Haakon y Mette Marit, a bordo del yate real Norge, llegaron Córcega y Portofino y más tarde en la Fortaleza de Vardohus, al noreste de Noruega. Por último, Charlene de Mónaco, en Mónaco. No hay mejor sitio en la Costa Azul francesa.

Las vacaciones de todos ellos, con luz y taquígrafos pero, sobre todo, con transparencia de la que carece, a pesar de todo lo pregonado, la Casa Real española.

¡Joderos que no nos habéis localizado!

(*) Periodista

Sospechas de que el Rey Juan Carlos apadrinó la operación de venta de 'El Corte Inglés' a Qatar / Joaquín Abad *

La opacidad en torno a la comisión de 17 millones de euros pagados por El Corte Inglés en la operación que facilitó la entrada del capital qatarí hace sospechar que el Rey Juan Carlos I no fue ajeno a la misma, según supo MIL21 en fuentes seguras.

La misteriosa comisión fue abonada a través de sociedades interpuestas o testaferros, en una mecánica similar a la utilizada con Corinna zu Sayn-Wittgenstein, amiga sentimental de Juan Carlos, en su intermediación para que empresas españolas consiguiesen multimillonarios contratos en proyectos internacionales, indican las citadas fuentes.

Durante las cuatro décadas de reinado (1975-2014) Juan Carlos ha sido generosamente remunerado por las importaciones del petróleo procedente de los países árabes.

Roberto Centeno, ex-directivo de Campsa, intentó, por mandato ministerial, cerrar una importación de crudo kuwaití para España en un momento delicado para las reservas estratégicas, y fue sorprendido por el entonces embajador Fernando Schwartz quien le informó que la operación debía ser intermediada por el Rey Juan Carlos y su correspondiente comisión, de 2 a 3 dólares por barril importado. 

Amistad con reyes y jeques


Pero Juan Carlos no ha obtenido su millonaria fortuna solo por comisiones petrolíferas. La revista estadounidense Forbes estima en 1.600 millones de euros la fortuna personal del rey emérito.

Empresarios del Ibex comentan en privado que en las visitas oficiales a países árabes, Juan Carlos obtenía jugosas comisiones gracias a su amistad con reyes y jeques. Señalan, incluso, que al monarca le gustaba conocer al detalle las operaciones empresariales en curso y se mostraba contrariado si no era informado.

Fueron definitivas las conversaciones de Juan Carlos con el rey Abdullah, de Arabia Saudí para que se concediera a las empresas españolas (Villar Mir y Florentino, entre otros) la construcción del AVE La Meca-Medina con un presupuesto de 6.000 millones de euros. En círculos empresariales madrileños se especuló sobre la cuantía de la comisión.

Gestiones remuneradas



La prensa española informó en mayo de 2014 que Juan Carlos había intervenido en el intento de venta de 200 carros de combate Leopard a Arabia Saudí por importe de 3.000 millones de euros, un contrato con continuos retrasos por problemas de patentes entre General Dynamics-Santa Bárbara Sistemas y la alemana Kraus Maffei.

Fue definitiva la amistad del rey emérito con el emir de Qatar para que ese país adquiriese en marzo del 2011 el 6,16 por ciento de Iberdrola, valorado en 2.021 millones de euros. Juan Carlos fue especialmente atento con el jeque al acudir a recibirle, junto con la reina Sofía, al aeropuerto de Barajas en la visita oficial del emir y su esposa en abril de 2012.

Amigo del emir Hamad bin Jalifa al Thani


En esta línea no es de extrañar que tras la mercantil Noganoir Capital -radicada en el paraíso fiscal de Singapur-, que ha cobrado 17 millones de euros en concepto de asesoramiento por la inversión de Qatar en El Corte Inglés, se encuentren testaferros vinculados a Juan Carlos.

El monarca emérito mantiene excelentes relaciones con el jeque Hamad bin Jalifa al Thani (55 años de edad), ex primer ministro, ex ministro de Asuntos Exteriores, director del Fondo de Inversiones de Qatar (QIA, por sus siglas en inglés) hasta 2013 y actual presidente del banco de Inversiones Qinvest.

Hamad al Thani, el hombre que pronto se sentará en el Consejo de Administración de El Corte Inglés, está considerado un inversor a gran escala a través de su empresa HBJ y una personalidad influyente que se mueve entre Londres y Nueva York. El clan Al Thani es una de las familias reales más poderosas del mundo, según analistas financieros.

Financiación del Estado Islámico


Se da la circunstancia de que Qatar, junto a Arabia Saudí, financia al Estado Islámico con armas y dinero, según investigaciones publicadas por la prensa anglosajona a raíz de la guerra de Siria y declaraciones de altos mandos militares norteamericanos que reconocen que Estados Unidos apoyó la formación del Estado Islámico por intereses estratégicos.

Medios cercanos a los servicios de inteligencia españoles indican que los miembros del clan Al Thani fijan las líneas estratégicas de la política qatarí (suní) entre las que se encuentra la financiación del Estado Islámico con el objetivo de debilitar al mundo chií liderado por Irán.

Isidoro Álvarez viajó a Qatar en busca de capital

El Rey Juan Carlos siempre ha gozado de amistad y trato con el fallecido presidente de El Corte Inglés, Isidoro Álvarez. De hecho, durante años la familia real realizaba sus compras en dichos establecimientos y las millonarias facturas se cargaban al departamento de marketing, ya que se consideraba un gasto publicitario que los Reyes de España y su familia eligieran la marca del triángulo verde. 

Se mantuvo en secreto un viaje que Isidoro Álvarez realizó a Qatar para captar capital, dada la delicada situación financiera del grupo con una deuda de 5.000 millones de euros. Las gestiones fueron apadrinadas por Juan Carlos, quien se aseguró que Álvarez fuera recibido por los mandatarios del emirato.

Como ha publicado mil21, dos importantes accionistas, Carlota Areces Galán y Paloma García Peña, representantes de la Corporación Ceslar y Cartera Mancor, respectivamente, han llevado al Consejo de Administración ante los tribunales por irregularidades en la entrada del capital de Qatar.

Qatar quiere hacerse con el control de El Corte Inglés

La exigencia del emirato árabe de que se cambien los estatutos y que los actuales accionistas pierdan el derecho de suscripción preferente sobre la autocartera del grupo, tiene por finalidad que Qatar se haga con el control absoluto de El Corte Inglés gracias a cláusulas impropias en el contrato para la inyección de esos primeros 1.000 millones de euros, que valora en un 10 por ciento del capital de la empresa.

Este 30 de agosto se celebrará la Junta de Accionistas de El Corte Inglés en un ambiente enrarecido. Una parte de los accionistas votarán en contra del cambio de estatutos exigido por Hamad al Thani y pedirán explicaciones de los 17 millones de euros pagados como comisión por la entrada del capital qatarí, además de los abonados al banco financiero estadounidense Morgan Stanley.



(*) Periodista y editor de www.muyconfidencial.com

viernes, 28 de agosto de 2015

La Casa del Rey publicará en su web las normas de contratación

MADRID.- El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un Real Decreto por el que se avanza en el proceso de reforma de la Casa Real con el que se trata de reforzar la "transparencia" para lo que, entre otras medidas, se prevé que la Jefatura de la Casa del Rey apruebe las Instrucciones que deben regir la contratación, que se publicarán en su web, y que se regirán por los principios de concurrencia, transparencia, eficiencia, agilidad, simplicidad y coordinación. Además, da carácter de legalidad al Código de Conducta de Casa Real, que ya se venía aplicando y está publicado en su página web.

Según ha asegurado hoy la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, este Real Decreto "refuerza el principio de transparencia" en materia de contratación, de la conducta del personal de la Casa Real y mejora una serie de elementos en relación con el uso del Patrimonio del Estado al tiempo que regula la seguridad que se dispensa por parte del Ministerio del Interior.
Este Real Decreto da continuidad al ya aprobado en junio de 2014 --el Real Decreto 547/2014-- por el que se modificaba otro anterior de mayo de 1988, reestructurando así la organización de la Casa de su Majestad el Rey. Con el decreto del pasado año, se introdujeron reformas puntuales, tales como la supresión de la Secretaría de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias, la creación de la Secretaria de su Majestad el Rey Don Juan Carlos y la incorporación a la Casa de un Consejero Diplomático.
Estos cambios en la estructura de la Casa Real que se habían planteado tras la proclamación de Su Majestad Don Felipe VI como Rey de España, se complementan ahora con el nuevo Real Decreto aprobado hoy y con el que se pretende "avanzar en el proceso de reforma de la Casa de S.M. el Rey". La intención es "reforzar el principio de transparencia que debe presidir su funcionamiento como garantizar su eficiencia", según precisa el preámbulo.
Así, se regulan los principios que deben inspirar los procedimientos de contratación de la Casa de Su Majestad el Rey, declarándose que la actividad contractual de la misma se inspirará en los principios de "concurrencia, transparencia, eficiencia, agilidad, simplicidad y coordinación".
Además y como "garantía del principio de transparencia" se prevé que la Jefatura de la Casa aprobará las Instrucciones que deban regir la contratación, las cuales se publicarán en su página web.
El nuevo Real Decreto da también la posibilidad a la Jefatura de la Casa de aprobar un Código de Conducta de obligado cumplimiento para todo el personal que la integra. El citado Código ya se venía aplicando y está publicado en la página web, pero ahora se incluye de forma expresa en la normativa reguladora de la Casa.
Este Código surgió de la voluntad de garantizar el mejor cumplimiento de la misión de la Casa de Su Majestad el Rey, por lo que se establecieron unos principios éticos y de conducta comunes que deben presidir la actuación de todas las personas que prestan servicio en este organismo, independientemente de su régimen jurídico o estatuto personal de procedencia.
No se prefija el numero de ayudantes del Rey
Otro de los cambios que se introducen y que afectan a la organización de la Casa es el del número de Ayudantes de Campo de su Majestad el Rey. Hasta la fecha, este asunto estaba regulado con un número determinado, pero a partir de ahora y "con objeto de facilitar que la organización de la Casa se acomode en todo momento a las necesidades reales de la misma, se ha optado por no prefijar el número de Ayudantes de Campo". Así se permite que sean los que en cada momento se precisen para el adecuado desarrollo de su función al servicio inmediato del Rey.
También se establece que el Servicio de Seguridad de Casa Real será el que el Ministerio del Interior considere necesario en cada momento. Algo que se venía aplicando pero que ahora se incluye de forma expresa en esta normativa de organización.
Otra de las cuestiones que se regula en el Real Decreto es algo que se llevaba ya a cabo por razones de economía administrativa. Se trata de la utilización, por parte de la Casa del Rey, de los medios personales y patrimoniales de Patrimonio Nacional y del Parque Móvil del Estado, conforme a lo dispuesto en su respectiva normativa reguladora.
También se incluye la previsión de suscribir a futuro convenios de colaboración en el ámbito de la Administración General del Estado, para no generar nuevas estructuras que supongan un gasto añadido.
La nueva norma recoge también otro asunto que también se venía aplicando conforme a lo dispuesto en el artículo 65.1 de la Constitución. Se trata de la libre distribución por parte de Su Majestad el Rey de la cantidad global que, para el sostenimiento de su Familia y Casa, recibe anualmente de los Presupuestos Generales del Estado.
Además, se eliminan en el Real Decreto las referencias a los funcionarios comprendidos en la disposición transitoria del Decreto-Ley 6/1976, de 16 de junio, al no existir en la actualidad este personal en la Casa de Su Majestad el Rey. Y se incluye la posibilidad de que los funcionarios de las Entidades Locales puedan formar parte de la Casa.
Sobre este último aspecto, por razones de técnica normativa, se ha considerado oportuno que las diferentes clases de funcionarios que contemplaba el artículo 8c) del Real Decreto queden englobadas, a estos efectos, en las categorías de funcionarios de carrera del Estado, de las Comunidades Autónomas o de las Entidades Locales.
Finalmente, y por razones de técnica normativa, se suprimen las disposiciones adicionales y su contenido se introduce en el articulado, y la regulación del artículo 15 se traslada a una nueva disposición final.

jueves, 13 de agosto de 2015

Rajoy… menos que ninguno / Jaime Peñafiel *

Aunque soy hombre de letras, me he atrevido con la lectura de los nuevos Presupuestos del Estado para 2016. Una lectura que aconsejo por aquello de saber que se hace con nuestros dineros y como los reparten.

Un año más, resulta sorprendente conocer la diferencia, muy grande ella, entre lo que recibe el Jefe del Estado y el Presidente del Gobierno. Mientras el rey Felipe VI se le asignan 7.86 millones de euros para 2016, Mariano Rajoy tan solo 78,966 brutos al año de sueldo.

Hombre, injusto me parece que la diferencia entre quien tiene la obligación de gobernar el país y decidir, dando la cara, para que te voten con b ó con v, y quien solo tiene la representación del Estado sea nada menos que 7 millones de euros.

Se diría que esta cantidad es para su Casa y Familia, según la Constitución. Aún así, el sueldo de Felipe, como tal asignación personal, será de 239,204 euros, tres veces más que Rajoy. Incluso Letizia, cobrará 50,000 euros más y doña Sofía 27,000. El sueldo asignado para el rey emérito Juan Carlos será de 187,356, 108.000 euros más que el Presidente. Todos más que Rajoy ó Rajoy menos que ninguno.

Item más, eso de que la monarquía española con 7,86 millones es la más barata de todas las del entorno, no es cierto. Aquí no se incluyen muchas partidas que corren a cargo de distintos ministerios. Si los sumamos, los 7.86 millones que en los Presupuestos Generales del Estado le adjudican para el año próximo, la cifra puede ser superior a los 20 millones de euros.

Ni la más cara pero tampoco la más barata de todas las monarquías. Digamos que por debajo de la inglesa, la belga y la holandesa pero por encima de la sueca, la danesa, la noruega y, por supuesto, la de Luxemburgo. Nada comparable a la de Liechtenstein que no recibe ni un euro del Estado ya que lo paga todo el soberano.

Seamos honesto y claros. Para empezar, en el mantenimiento y gasto de la Casa Real española colaboran, nada menos, que seis ministerios:

EXTERIORES quien paga todos los viajes de todos los miembros de la familia, incluso los viajes caprichosos de Letizia.
DEFENSA que corre con el Cuarto Militar y ayudantes de los tres Ejércitos así como del personal sanitario, entre ellos médicos, ATS, etc.
INTERIOR con toda la seguridad de la Casa, que no es poca, ya que están incluidos todos los miembros de la familia incluso quienes prestan servicio a la infanta Cristina en Ginebra.
ECONOMIA y HACIENDA con el Parque Móvil y salarios de los 71 conductores así como gastos de mantenimiento y combustible de la flota.
PRESIDENCIA con los sueldos de 369 empleados y funcionarios así como cenas de gala y recepciones. A Presidencia pertenece también Patrimonio Nacional que corre con los gastos de todas las casas, Zarzuela, Pabellón, Palacio Real, Palacio de El Pardo, jardines, personal de mantenimiento así como agua, luz y gas.

¿En que se emplea entonces, descontados los sueldos asignados a los reyes reinantes y a los eméritos, el resto de los 7,86 millones de euros? Si nos acogemos a la prometida transparencia, deberíamos saberlo al detalle. En la Casa Real británica se especifica hasta los artículos de limpieza y el pienso para los caballos de la reina.

No vale el tópico ya manido de ser una de las monarquías más económicas. Caeremos en lo mismo de ser Felipe el rey mejor preparado de todos. Que no es exactamente así.

Si nos referimos a los reyes españoles, si lo está pero si le comparamos con los soberanos de su entorno, nos encontraremos con algunos mucho más cualificados ya que han pasado por universidades tan excelentes como Oxford, Berkley, Cambridge mientras el actual rey español lo hizo por la Autónoma de Madrid, donde estudió Derecho, que en el ranking de universidades internacionales casi ni figura.

Cierto es que en su haber cuenta con un master en Relaciones Internacionales por la universidad de Georgetown.

El paso por Washington no solo dio titulares académicos sino portadas en las revistas del corazón por su relación sentimental con la modelo americana Gigi Howard, en las playas caribeñas de Saint Martín, en la Semana Santa de 1995, junto a su primo Pablo de Grecia que se prometió entonces con otra americana, la rica heredera Marie Chantall Miller.

(*) Periodista

Protestas en San Sebastián contra los toros y la Monarquía

MADRID.- Consignas antitaurinas, antimonárquicas y a favor de la República se han cruzado hoy en la concentración celebrada en San Sebastián con motivo del inicio de la feria taurina de la Semana Grande, a la que asiste el rey Juan Carlos acompañado de la infanta Elena y los dos hijos de ésta.

En la protesta, convocada por la Asociación Republicana de San Sebastián, han participado unas 200 personas, entre ellas concejales de Irabazi y EH Bildu y junteros de esta última formación, contrarios a la vuelta de los toros tras dos años sin festejos.

Los participantes portaban ikurriñas y banderas republicanas, además de algún cartel con fotos de toros ensangrentados y uno con el logotipo de la Capitalidad Europea de la Cultura 2016 en el que se leía "Donostia, capital de la tortura".

Lemas como "Fuera monarquía" y "Los Borbones a los tiburones" se han coreado durante la concentración junto a otros como "La tortura no es arte ni cultura", "Con un poco de suerte, mañana funeral", "PNV, español", "Independencia" y "Vosotros fascistas sois los terroristas", habitual en las manifestaciones de la izquierda abertzale.

Un importante dispositivo de la Ertzaintza ha vigilado el desarrollo de la protesta, en la que no se han producido incidentes salvo algún enfrentamiento casi anecdótico entre quienes estaban en el exterior de la plaza y algún asistente a la corrida.

Dos mujeres se han intercambiado gritos de "¡Viva el rey!" y "Abajo el rey", y un joven que ha enarbolado una bandera de España se ha llevado una sonora pitada antes de acceder a la plaza de toros de Illumbe.

Antes, una señora se preguntaba en voz alta, "Con qué fuerza moral va a pedir ahora Goia (Eneko Goia, alcalde de San Sebastián, del PNV) que se condene la violencia".

Cuando estaba a punto de comenzar el festejo, al que ha asistido también la presidente del PP vasco, Arantza Quiroga, ha caído un fuerte chaparrón, que no han sufrido en Illumbe, ya que es un coso cubierto, pero sí los concentrados, que se encontraban divididos en tres grupos y se han refugiado bajo los aleros de la plaza. Allí y ya en un tono más festivo, han cantado, antes de dar por concluido el acto, "Que se vayan, se vayan, se vayan".

Don Juan Carlos pide apoyo para los toros

El rey Juan Carlos, presente en el festejo de hoy en San Sebastián, ha señalado que la fiesta de los toros es "un activo de España que tenemos que apoyar".

Don Juan Carlos, en declaraciones a Televisión Española, ha reconocido que es la primera vez que asiste a una corrida de toros en la capital donostiarra, y la primera también en una plaza cubierta, motivo por el que le hacía especial ilusión compartir ese momento "con su hija y dos de sus nietos", quienes, ha añadido "apoyamos siempre la fiesta nacional".

martes, 4 de agosto de 2015

¿Quién se cree que es…? / Jaime Peñafiel *

...¡¡Por supuesto, la consorte del rey ó la reina consorte!!, of course. Pero eso no le debería permitir dar la nota. Como todos los veranos.
En esta ocasión, sus actividades han estado rodeadas de misterio contra la promesa de transparencia de la Casa Real. Esto no parece afectarle a la vida de Letizia que sigue comportándose como el “verso suelto de la Familia”.
Cierto es que en la madrugada del martes, 28 de julio, falleció el abuelo Paco. Y que, cosa muy natural, la nieta cancelara la única actividad que aparecía en su programa: la asistencia a la entrega de los Premios de la Moda, en el Museo del Traje. Hasta aquí, todo normal, obligado.
Lo que no es de recibo es el secretismo con el que se ha rodeado, primero, el fallecimiento del abuelo y, segundo, el comportamiento de la nietísima, cuando toda la prensa destacaba la noticia con respeto y afecto. No en vano era el más apreciado de todos los miembros de la familia Rocasolano, incluida la propia Letizia.
Como recuerda la compañera Consuelo Font “el secretismo contrasta con anteriores pérdidas en la familia. Como el abuelo paterno, Luis Ortiz, en 2005 y, por supuesto, Erika, el 8 de febrero de 2007.
En esta ocasión, hasta el propio rey Juan Carlos asistió a la ceremonia fúnebre en el tanatorio de La Paz (donde, por cierto, fue insultado por uno de los presentes), junto a las infantas Elena y Cristina. Doña Sofía , salsa en todos los guisos familiares, se encontraba de viaje en Filipinas.
En el caso del abuelo Paco, un ridículo, inexplicable y hermético misterio se ha rodeado todo lo sucedido (“Quien diría que alguna vez fue periodista”, comentó alguien. También “misterio ninguno. Ella ordena y manda”).
Tal vez lo declarado por David Rocasolano, tan nieto de Paco como Letizia, explica lo sucedido: “Por supuesto que he tenido problemas para ver a mi abuelo porque aquí quien manda es la reina, la de España, la de las revistas”.
A lo mejor, Letizia impuso este secretismo para evitar que la prensa se hiciera eco de los problemas familiares que haberlos, haylos.
Lo que si parece es que Felipe acompañó a su esposa durante la inhumación de los restos del abuelo, el pasado martes, en Salamanca, ceremonia realizada en la más estricta intimidad.
Rodeada también de secretismo y misterio (hasta la más cortesana de las periodistas enviadas especiales a Palma ha tenido que reconocerlo) la llegada de Letizia a Marivent ¿en la noche del pasado viernes? Se supone. Previamente, y en la tarde del jueves, 30 de julio, lo hicieron Felipe y sus hijas, Leonor y Sofía.
¿Por qué las vacaciones estivales de Letizia tienen que ser siempre tan polémicas y rodeadas de tanto misterio? (¿Desaparecerá también, como todos los veranos, hacia un paraíso desconocido?) Solo han hecho que comenzar.
¿Quién se cree que es? La reina, of course.

(*) Periodista

domingo, 2 de agosto de 2015

Nuria de Gispert afirma que el Rey está «muy atado de pies y manos»


BARCELONA.- La presidenta del Parlament de Catalunya, Núria de Gispert, ha afirmado que el Rey Felipe VI está "muy atado de pies y manos" por el Gobierno, a la hora de tratar el encaje catalán dentro de España y el 27-S, por lo que no anticipa un cambio. Y ha considerado que el gesto serio del Rey antes del encuentro con Artur Mas en Zarzuela puede suponer que el monarca se haya dado cuenta de que el proceso va en serio y de que la situación es "gravísima".

"Espero que entienda que el presidente del Gobierno central y el resto de diputados de partidos del Congreso no son capaces de decir que este asunto es gravísimo y que lo tenemos que afrontar", ha subrayado.
De Gispert ha reconocido que ante la cuestión catalana la Monarquía tiene un papel institucional y solo podría actuar de árbitro si se lo pide el Gobierno central, pero no ha sido el caso. Además, ha recordado que la Monarquía es una institución que ha estado viviendo "sobre todo de los aires de Madrid, del Congreso y de los diferentes presidentes de Gobierno".
En su opinión, el Ejecutivo español no entiende lo que se propone desde Cataluña porque el Estado ha vivido siempre "por real decreto, por imposición, no ha vivido negociando ni pactando", una actitud y carácter que sí ha atribuido a los catalanes. Ha hecho hincapié en que el problema nunca han sido los españoles y lo ha achacado al Estado: "El problema es el Estado español, del color que sea; cuando se trata de Cataluña siempre es no", ha lamentado.
Para De Gispert, la prueba que dota de razón la reivindicaciones soberanistas del Govern es que el independentismo hace diez años suponía un 15% de la población y hoy alcanza el 47%. "Si el Gobierno nos hubiese tratado bien, como corresponde a una comunidad histórica como Catalunya, estoy convencida de que en este momento no estaríamos hablando de lo que hablamos", ha zanjado la también miembro de Demòcrates de Catalunya, partido escindido de UDC.
Ha recordado como el expresidente Pasqual Maragall lo intentó con el Estatut, que tumbó un TC -que en ese momento estaba deslegitimado, según ella-; después Mas con el pacto fiscal; siguió la defensa del derecho a decidir; la ley de consultas y el 9-N.
Mientras, ha asegurado, desde el Govern se han hecho intentos para pedir la competencia y poder convocar un referéndum: "Nada", ha concluido. "Cuando al otro lado sólo tienes una pared de hormigón, a la fuerza un pueblo como Cataluña que es luchador, que ha perdido muchas guerras pero que se ha levantado, llega un punto que dice: '¡Hasta aquí hemos llegado!".

martes, 28 de julio de 2015

Yo que Felipe no estaría tranquilo / Jaime Peñafiel *

Y no lo estará. Nunca, hasta ahora, desde que la forma de Estado en España es la  Monarquía, se había atacado, de forma tan directa, como se está haciendo. No creo le tranquilicen las encuestas que, como se está viendo, no responden a la realidad. Al menos, en la izquierda. Y ya lo dijo “el coletas” cuando declaró, cínicamente,  que no se convive en democracia con un rey o una reina. Y que Felipe,  si quiere seguir siendo Jefe de Estado, que se presente a unas elecciones. Ganas de decir tonterías.

De Norte al Sur del país, se está extendiendo el ataque a los símbolos de la Monarquía. Empezó el alcalde de Cádiz, Jose María González “Kichi”, sustituyendo el retrato del Rey por el de un alcalde anarquista, durante la I República. Le siguió la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, retirando el busto de don Juan Carlos del Salón de Plenos del Ayuntamiento, de una forma desagradablemente ostensible, con luz y taquígrafos.

En Zaragoza, se sustituyó el nombre que Felipe daba a un pabellón deportivo por el de un entrenador. En la localidad barcelonesa de Montcada, también el retrato del actual Rey para sustituirlo por una imagen de la localidad. Y en el municipio orensano de Arrua, la alcaldesa, María Albert, retiró dos fotografías del Rey en cuanto tomó posesión. Como la alcaldesa de Moaña, Leticia Santos, quitó el retrato del Rey para sustituirlo por la fotografía de Castelao, padre del nacionalismo gallego. La lista es interminable porque el efecto Colau se ha extendido por toda España.

Sabíamos que España era una Monarquía sin monárquicos. Con millones de juancarlistas. Pero no sabíamos que la Institución tenía tantos enemigos y tantos detractores.

Lo peor, está todavía por llegar. La coordinadora 25S, ya ha comenzado la campaña para derribar a la Monarquía, haciendo suya la convocatoria de la llamada Junta Estatal Republicana, para la manifestación que se celebrará el 28 de septiembre, coincidiendo con el fin de semana de las elecciones catalanas, bajo el lema “Monarquía no es democracia, es dictadura y corrupción”.

Pablo Echenique, secretario general de Podemos en Aragón y, desde su silla de ruedas, ha asegurado que “cada territorio o ciudad tiene que pensar que símbolos le mueven y representan y actuar en consecuencia”. ¡Toma ya!

No les vale a muchos que la vicepresidenta, Soraya Sáez de Santamaría, exija respeto a la Ley. La ignoran como “un gesto de normalidad, madurez e higiene democrática” ya que “la figura de Felipe representa una institución antidemocrática y anacrónica”.

Hasta ahora, diez o doce han sido las visitas de Felipe a Cataluña. En todas ellas se ha esforzado en caer bien hablando catalán. Independiente de que no sirve de mucho, tampoco es necesario. Como no lo fue hablar en francés en su comparecencia ante la Asamblea Nacional francesa el 3 de junio pasado. Todos los Jefes de Estado del mundo, en sus comparecencias a este nivel, utilizan su idioma. Todos sabemos que habla un magnífico inglés y un aceptable francés, pero él es el representante del Estado español. Son detalles que no debe olvidar.

Si un día deja de ser Rey, al menos que lo haga consciente de que siempre fue un soberano lleno de dignidad, sin gestos a la galería que jamás agradecerá nadie.

Mucho me temo que la cuenta atrás de la Monarquía puede, si Dios y Felipe no lo remedian, haber comenzado ya. Yo que él no estaría tranquilo.

Una pregunta: cuando Letizia se casó con Felipe, ¿pensó, en algún momento, en todo lo que está pasando y puede pasar? A lo peor, no iba a ser un camino de rosas, como muchos piensan. ¿También los republicanos de su familia?

Nada de esto sucedió durante los 40 años del rey Juan Carlos. Sería bueno no olvidarlo.


(*) Periodista


viernes, 24 de julio de 2015

Carta abierta a Felipe VI / Ramón Cotarelo *

Estimado señor: en 1716, un antepasado suyo, Felipe V, abolió de un plumazo los derechos y libertades catalanas tras someter Barcelona mediante conquista militar. Trescientos años después quiere el destino que venga usted a impedir que los recuperen.

Acaba usted de espetar un discurso a un gobernante democrático, elegido por las urnas, como usted no lo ha sido, cuyo contenido esencial reside en recordar la necesidad de respeto al principio de supremacía de la ley, sin el cual, no es posible la sociedad civilizada.

¿Con qué autoridad dice usted eso a un presidente que, como él mismo señaló en una entrevista posterior, nunca se ha saltado la ley? Contestemos a esta fastidiosa pregunta.

Su autoridad personal en la materia que, a fuer de republicano, este blog no reconoce, es inexistente. Su poder viene directamente de la designación de un militar golpista, un delincuente perjuro que se alzó contra su gobierno y usted no ha tenido el coraje ni la gallardía de refrendarlo mediante una consulta a la ciudadanía, un referéndum en el que esta decida si quiere seguir con la monarquía o prefiere la República, el último régimen legítimo que hubo en España, pues el suyo no lo es.

Usted carece de autoridad pero se hace eco de la del gobierno español, ese sí, elegido por sufragio universal. Es este quien ha enviado a usted a Cataluña a recitar el catón elemental del Estado de derecho: el respeto a la ley, que a todos nos obliga, incluidos los gobernantes.

En términos abstractos esto es cierto. En términos concretos, aquí y ahora, en España, no solo no lo es, sino que es una burla. El gobierno que exige a Mas el cumplimiento de la ley, la cambia a su antojo, unilateralmente, sin consenso alguno, valiéndose de su rodillo parlamentario cuando le conviene, de forma que esa ley ya no es una norma de razón universal, general y abstracta que atienda al bien común, sino un dictado de los caprichos del gobierno del PP que, como sabe usted perfectamente, es el más corrupto, arbitrario e incompetente de la segunda restauración. 
 
Un solo ejemplo lo aclara: el mismo día que el presidente de ese gobierno, un hombre sin crédito ni autoridad algunos, sospechoso de haber estado cobrando sobresueldos de procedencia dudosa durante años, denuncia que los soberanistas catalanes intentan "cambiar las reglas del juego" al desobedecer la ley, sus acólitos presentaban un proyecto de ley de reforma del sistema electoral español para cambiar las reglas de juego a tres meses de unas elecciones. Y nadie en España, ni un medio de comunicación, ni un publicista ha denunciado esta arbitrariedad, esta ley del embudo.

Ciertamente, los gobernantes dicen que, si a los catalanistas no les gusta la ley, pueden cambiarla, pero legalmente, como han hecho ellos. No tengo a usted por una lumbrera, pero imagino que no se le escapará la impúdica hipocresía de este razonamiento pues los catalanes jamás serán mayoría en cuanto catalanes en España y, por tanto, no pueden materialmente cambiar la ley y están condenados a vivir bajo la que la mayoría les impone. Siempre. Por si no lo sabe usted, eso se llama "tiranía de la mayoría" y es tan odiosa como la de la minoría.

No, señor, el asunto ya no es de respeto a la ley. El asunto es de legitimidad, o sea mucho más profundo y antiguo. Pero, por no abusar de su paciencia, se lo expondré a usted en tres sencillos pasos a imitación de la triada dialéctica hegeliana que sirve para explicar la evolución de la realidad, pero también su involución.

Primero vino una guerra civil y cuarenta años de dictadura que forjaron una realidad española en la que se mezclaban los sueños de fanfarrias imperiales con los harapos de un país tercermundista, gobernado por los militares y los curas, como siempre. Fascismo, nacionalcatolicismo, centralismo, ignorancia, represión y robo sistemático. Fue la tesis.

Luego llegó la transición, la negación de la tesis, la antítesis. España se convertía en una democracia homologable con el resto de los europeas. Se negaba la dictadura. El Estado se descentralizaba y devolvía libertades a los territorios, se promulgaba una Constitución que consagraba la separación de la Iglesia y el Estado y propugnaba un Estado social y democrático de derecho. Y se acariciaba la ilusión de que era posible una continuidad normal del Estado, por encima de los avatares históricos.

Por último llegó la negación de la antítesis, la negación de la negación, la síntesis. Con el triunfo aplastante del PP en 2011, volvió el espíritu de la dictadura, el gobierno de los  curas (o de sus sectarios del Opus Dei), el nacionalcatolicismo. Se conservó la cáscara de la Constitución, pero se la vació de contenido con la ayuda del principal partido de la oposición, cómplice en esta involución y se procedió a recentralizar el país, atacando el régimen autonómico y burlando las expectativas catalanas, de forma que su estatuto carece de contenido. De nuevo con la ayuda del PSOE y la diligente colaboración de todas las instituciones del Estado. La que más se ha usado ha sido un Tribunal Constitucional carente de todo prestigio y autoridad moral por estar plagado de magistrados al servicio del gobierno o sectarios del Opus Dei, con su presidente a la cabeza, militante y cotizante del PP. 

Así están hoy las cosas en España, señor mío. Un gobierno de neofranquistas y nacionalcatólicos, empeñados en imponer sus convicciones como ley de la colectividad, corroído por la  corrupción, basado en un partido al que algún juez considera una asociación de delincuentes. Un gobierno que ha provocado una involución sin precedentes, una quiebra social profunda (lea usted las estadísticas de pobreza, las de paro, las de productividad, las verdaderas, no las que fabrica esta manga de embusteros) y una quiebra territorial mucho más profunda, que él mismo reconoce de una gravedad extrema y de la que es el único responsable por su incompetencia, autoritarismo y corrupción.

¿Cree usted que ese gobierno tiene autoridad para hablar de la ley?  ¿La tiene usted?

No le extrañe que los catalanes quieran liberarse de esta tiranía personificada en estúpidos provocadores como ese que quiere "españolizar a los niños catalanes". Muchos otros, si pudiéramos, haríamos lo mismo. No quieren, no queremos, vivir otra vez el franquismo. 

Y usted, le guste o no, lo representa.
 
(*) Catedrático emérito de Ciencia Política en la UNED